Yo estuve en la crisis del 2008 (la de las subprime)

Vamos a aclarar ciertos términos:

  • Catarro o resfriado común es una enfermedad infecciosa viral leve de la nariz y la garganta, el sistema respiratorio superior.
  • Gripe es una enfermedad infecciosa respiratoria aguda y contagiosa causada por virus ARN de la familia Orthomyxoviridae, género Influenza virus: los virus gripales A, B y C (tipos).
  • Neumoní­a o pulmoní­a es la infección del parénquima pulmonar producida por un agente infeccioso.

Aunque estornudemos mucho, un catarro es un catarro.

Vamos a ver otros tres términos:

  • Ajuste: Contracción de los indicadores económicos por una corrección severa en un sector concreto de la economí­a.
  • Desaceleración: Reducción del crecimiento del PIB de una economí­a durante dos o más trimestres consecutivos.
  • Recesión: Decrecimiento del PIB de una economí­a durante dos o más trimestres consecutivos.
  • Crisis: Situación de recesión profunda y prolongada que afecta gravemente al sistema económico de un paí­s.

Ejemplos de crisis: el tequilazo o el corralito. Si ahora estamos en crisis, ¿qué diremos cuando quiebre el Santander, cierre el Corte Inglés y la morosidad, la inflación, el paro, los tipos de interés o las quiebras lleguen a las dos cifras? ¿Apocalipsis?, ¿holocausto?

Estos términos tienen un problema, el plazo. No se puede hablar de “dos o más trimestres” en la época posmoderna donde se cambia de ciclo cada fin de semana. Hay necesidad de vivir cosas importantes, por ejemplo, el FIB, la Eurocopa o una crisis y vestir después una camiseta que ponga: yo estuve en la crisis del 2008 (la de las subprime).

Pero hablar de crisis es interesante para algunos sectores. Juan Costa dice que el PP está en crisis porque quiere hacer caer al presidente; Oriol Giralt dice que el Barí§a está en crisis porque también tiene el mismo objetivo. ¿Quién habla de crisis económica? 

  • Los que se han convertido del liberalismo al keynesianismo y han pasado de protestar por el intervencionismo a buscar el dinero del estado: el sector de la construcción (que ya nos anunció la catástrofe antes de las elecciones) o los que dependen de la gasolina (pescadores, transportistas, automóvil). Es interesante ver a los supermegaultraliberales hacer piña con estos sectores.
  • Los que quieren socavar la credibilidad del Gobierno o dar la sensación de que no están vendidos a éste. Ambos le hacen un tremendo favor porque, si las cifras siguen empeorando durante los siguientes cuatro años, llegará una crisis en serio y nos cagaremos de verdad. En el caso de que mejoren a partir de 2009 o 2010, que es lo previsible, el Gobierno saldrá diciendo lo bien que lo han hecho ante el fatalismo de la oposición.

Estos grupos son los de siempre. El grupo nuevo es este: 

  • Los que, siguiendo a Friedman y la escuela de Chicago, necesitan que haya un estado de excepción para desmontar el sistema. Son los que, aprovechando un estado de shock, piden reformas estructurales que nunca sirven para solucionar la crisis (suelen agravarla) pero consiguen socavar la fortaleza de los avances de la civilización, democracia representativa de una sociedad cohesionada con derechos individuales, servicios públicos de calidad, infraestructuras públicas o accesibles de calidad y un tejido económico diverso y competitivo, para sustituirlo por democracias orgánicas, sociedades fracturadas, servicios e infraestructuras de dos velocidades (privados e inaccesibles / públicos y degradadados) y un sistema económico oligopolí­stico. ¿Para qué? Capital. Dinero y poder que, además, es de doble entrada: las decisiones polí­ticas benefician a grupos empresariales que invierten su dinero en centros de pensamiento que sirven de base a esas decisiones polí­ticas.

En fin, que alguien haga ya las camisetas.

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