Rubalcaba, de Fouché a Fu Man Chu (Pedro Jota ya dirige La Vanguardia)

Decía ayer Enric Juliana en La Vanguardia:

Pronostico que en los próximos cincuenta días Barcelona será el epicentro de la protesta social en España.

Es una previsión razonable si tenemos en cuenta que

170.000 catalanes, en riesgo de no cobrar el paro en seis meses

Los farmacéuticos alertan de que deberán dejar de vender medicamentos de la Seguridad Social si no cobran (ojo al sutil sesgo: sólo se cita a la Seguridad Social, Madrid, cuando el que ha de abonar el coste es la Generalitat)

Las listas de espera se disparan en Catalunya. En junio, unas 70.000 personas esperaban a ser intervenidas. El conseller de Salud reconoce un incremento del 4,6% y prevé un aumento mayor en el segundo trimestre (ojo, un dato que La Vanguardia presenta así: Salut priorizará las cirugías cardiacas y oncológicas en las listas de espera. Ríete tú de Telemadrid)

Y las guarderías de Barcelona, las residencias, los desahucios (cinco al día en Barcelona), el cierre de empresas (que se sigue produciendo), el incivismo (que también sigue) etc…

En el artículo de Juliana, se dice que la política es correcta y hay dos explicaciones para el malestar, que no se ha explicado bien (un clásico) y…

Con el activo concurso de Felipe González, de nuevo en el papel de gran patriarca del Partido Socialista Obrero Español, Alfredo Pérez Rubalcaba ha decidido que su principal bandera sea la defensa a ultranza de la sanidad y de la educación públicas. Un mensaje claro y contundente: el Partido Socialista se erige en garante de los dos servicios básicos del Estado de bienestar, junto con las pensiones de jubilación. ¡No a los recortes!

(…)

El PSOE ya ha definido su estrategia y Rubalcaba fue ayer muy claro: “¡No me voy a dejar ganar!” Sibilino, enarboló la bandera de la sanidad y en ningún momento citó a CiU. Catalunya, piedra de toque de la inminente campaña electoral.

Ahí está, Rubalcaba. Si hay protesta social en Catalunya antes de las elecciones, la culpa es de Rubalcaba. Siempre, Rubalcaba. Tras el 15-M, Rubalcaba; tras los sindicatos, Rubalcaba; tras las asocaciones de vecinos, Rubalcaba. Rubalcaba ya no es Fouché, sino Fu Man Chu. Pedro Jota ya había llegado la misma conclusión muchos años ante.

PD: Dice también Juliana:

Es la línea de CiU, una mezcla de jansenismo y astuto sentido de la oportunidad. Severidad de trasfondo semiluterano –que Artur Mas encarna bien–, mensajes claros al Directorio Europeo y a los mercados financieros, y empuje para la reclamación del pacto fiscal.

Es un buen relato o marco mental pero, ay, la cuestión es que no estamos en el XVIII. Los puritanos eran unos señores que se vestían de negro y, públicamente, no salían de casa más que para trabajar e ir a misa. Privadamente, claro, hacían otras cosas. El problema es que hoy no existe esa diferencia entre la vida privada y la pública. El coche, el piso, las comidas, las vacaciones, las cuentas, etc…. terminan saliendo.

duran

No parece un jansenista. El ajuste por abajo se acepta si hay ajuste por arriba (sólo hay penitencia tras un auto de fe); si no, crecerá el cabreo.

PD2: Duran, ese señor que desayuna como un campeón, dijo ayer:

“En España hay más inmigración de la que debería haber”

Dice que es un problema para quien “lleva sus hijos a una escuela pública en un barrio con mucha inmigración” y hay un “bajo rendimiento escolar”

Que ya dijo otro miembro de la CEDA

Sistach insta a defender la identidad catalana frente a la inmigración

Es otro relato, otro marco, los servicios públicos funcionan mal porque hay gente extraña. Catalunya siempre ha sido el sitio por donde entraban las modas europeas y por ahí entrará la de los partidos ultras y los coches quemados.

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