Que peti tot

Otras de las frases preferidas del soci del Barí§a es que peti tot, que estalle todo. Recuerdo la escena muchas veces en Barcelona durante la era final de Núñez (era postCruyff o era Van Gaal, como se quiera). Si algún equipo marcaba en el Estadi, algunos febriles culés comenzaban a animar al equipo contrario al grito de ‘que peti tot’. La confianza en el poder purificador de la destrucción completa y un nuevo renacimiento seguro que tiene lazos con la cultura religiosa, de la resurección a la inquisición, pero los desconozco y estoy perezoso para improvisar. Lo que sí­ sé es que todo es mentira. Los que piden que todo cambie sólo quieren que el equipo gane y nadie nunca lo ha cambiado todo de una vez, ni siquiera los Jermeres rojos.

En el PP y, en su entorno (concepto introducido por Cruyff) hay gente lanzada al que peti tot con un deleite psicópata. Les da exactamente igual usar a cualquiera (a cualquiera que se deje usar) para que haga cualquier cosa (fuera, claro, no dentro) que destruya la credibilidad y la autoridad del Congreso y, por extensión, de Rajoy y su equipo. Y viceversa. No se dan cuenta de que lo más importante para reclamar el fuego purificador es no tiener nada que perder porque, si no has medido el viento y consultado el parte meteorológico (no a Renault), puede que el viento acabe quemando tu parcela. Depende de cuanta gente sople.

PD: Ramí­rez y Jiménez van a más porque esta guerra está confirmando los datos de los que disponí­a Génova antes de las elecciones de marzo: R&J influyen en un 8-10% de los votantes del PP. No más. De momento, lograron convocar a 200 jubilados el pasado viernes.

PD2: El apocalipsis catártico culé, claro, no terminó de llegar nunca y a Núñez lo sucedió Gaspart y, a éste, Joan Laporta; es decir, con permiso de Toni Aira, siempre ganó la opción más parecida a Núñez.

 

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