Petróleo a 200 dólares

“Carreteras bloqueadas, desabastecimiento de productos básicos, despidos en las empresas, desastre en la agricultura y la ganaderí­a. La protesta de los transportistas por la subida del gasoil ha hecho cundir el pánico entre los ciudadanos, enfrentados a un escenario desconocido”

y, ¡coño, Mad Max!

El texto pertenece a La Voz de Galicia del 15 de junio del pasado año. Ni un año. Se escribieron muchos artí­culos sobre el (casi seguro) desboque del precio del petróleo pero este es el más apocalí­ptico que he encontrado.

En esos tiempos, el ajuste provocado por la burbuja financiera se palpaba con Bear Stearns (lean este artí­culo del genial Enric González) pero aún no habí­a estallado del todo, ni tampoco el inmobiliario, aunque se palpaba con Astroc. Lehman y Martinsa estaban al caer pero las consulturas aún recomendaban invertir en ellas.

El precio del petróleo y el de los alimentos (supuestamente usados para hacer biocombustible) era el gran tema (junto con la muerte del Barí§a y la del PP de Rajoy, aunque en este blog nunca lo creí­mos). También hubo gente, en aquel momento, que no se creí­a el desboque del precio del petróleo pero el panorma apocalí­ptico siempre es más atrayente. Por ejemplo, el reportaje de La Voz de Galicia recogí­a las impresiones de seis analistas que descartaban las subersubidas pero ya hemos visto que comenzaba con Mad Max escapando de Humungus. Los 200 dólares se oyeron en el FMI o al comisario europeo de Energí­a, Andris Piebalgs pero, sobre todo, a Goldman Sachs [LVdG]:

un equipo de analistas del banco de inversión estadounidense Goldman Sachs indica que “la posibilidad de un precio de entre 150 y 200 dólares por barril en los próximos 6 a 24 meses parece crecientemente probable”. En este sentido, el informe de la entidad habla de una potencial “súper subida” del precio del crudo ante la creciente demanda de los paí­ses emergentes…

¿O no lo pensaba? Sin más pruebas que una cinta de la Orquesta Mondragón (doble, que era de un concierto), servidor cree que GS no lo decí­a porque lo creyera, sino porque le interesaba. GS invertí­a/recomendaba inversiones especulativas basadas en supersubidas, GS anunciaba supersubidas, el mercado se poní­a nervioso y subí­a (no súper pero subí­a), alimentando la primera frase de esta retahí­la. Aquí­ hablan del gurú de las supersubidas y aquí­ sobre esa manipulación. ¿Cuál era el interés del FMI o de la Comisión europea?, ¿el mismo?

Un año después, es evidente que, para desesperación de la Opep y Repsol, el petróleo no sólo no ha llegado a 200 dólares, sino que, ha bajado por la crisis y por lo que nos explicó Miguel Sebastián este gran artí­culo.

La pregunta que no paro de hacerme es ¿por qué coño se siguen publicando las previsiones de Goldman Sachs, FMI o Comisión Europea después de sus grandes aciertos?

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