Más basura

Una de las leyendas urbanas más extendidas es la que atribuye a una persona o empresa de éxito prácticas o filiaciones no aceptadas o ilegales. Por ejemplo, Procter & Gamble era satánica, algo que estaba claro al ver su logo, y Tommy Hilfiger, racista. ¿De cuántos tipos guapos y triunfadores ha oí­do vd. que son homosexuales?, ¿Guardiola, Guti, Alejandro Sanz?, ¿el rico de su pueblo era el único que no era contrabandista, que no tení­a amantes (herero/homo) en la capital, que no raptaba jóvenes para tener un haren o que no era estéril y sus hijos eran de labradores que luego asesinaba o que no tení­a una enfermedad incurable que necesitaba sangre de animales o niños? Aunque, en ocasiones, como en P&G, la cosa es difundida por competidores, habitualmente el fenómeno se basa en cosas muy humanas: la envidia o el miedo a los nuevo (un triunfador es alguien que cambia el paisaje).

El periodismo basura también se nutre de leyendas urbanas. Esta semana hemos tenido una que situaba a De Juana en el hotel de Arguiñano y que incluso llegó a su web.

Pero también hay periodismo basura puro y duro. Hoy mismo leemos esto:

juana

La verdad da exactamente igual; no hay nada que hacer ante los agujeros negros.

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