La Vanguardia y El Paí­s ponen una vela a sus santos (respectivos)

El Paí­s y La Vanguardia (y La Razón) aprovecharon los Santos para poner sendas velas a sus respectivos santos aprovechando una de las formas que tienen los diarios de comunicar su lí­nea editorial: la encuesta. La Razón confí­a en que suba la abstención; El Paí­s, tras señalar que no valen ni Zapatero ni Rajoy, enseña la patita, Gallardón, al que avalan “los votantes del PSOE”.

La Vanguardia (el diario que suele ofrecer las encuestas más serias) quiere que vuelva CiU y, sobre todo, que se acabe la virulencia del PSC que traslada a Barcelona las banderí­as madrileñas al colocal al PP en el leitmotiv de las campañas electorales. Además de no enseñarnos la cocina (donde encontrarí­amos el delicado tema de cómo se interpreta la charneguidad de Montilla) hay una pequeña trampilla. La encuesta nos señala como revelador un dato viejo y esperable: sólo un 32% desea repetir el tripartito, frente al 57% que rechaza esa fórmula. En la cultura polí­tica española, las coaliciones no gustan a nadie; nadie quiere compartir piso ni alquilar. Estarí­a bien contextualizar este dato comparándolo con, por ejemplo, el porcentaje que deseaba repetir tripartito el pasadas elecciones tras su primera versión con Maragall y Carod-Rovira.
Pero la trampilla es la siguiente. El texto nos dice:

El resto del mapa polí­tico también experimentarí­a cambios, aunque siempre en beneficio de CiU, que podrí­a reeditar la fórmula de gobierno que mantuvo hasta el 2003, con apoyo exterior del PP.

Perfecto. ¿Cuántos de los encuestados aprueban esta fórmula?, ¿cuántos posibles votantes de CiU dejarí­an de apoyar a la coalición si opta por esta fórmula?, ¿cuántos encuestados abstencionistas dejarán de serlo para ‘impedir’ la entrada del PP? No se nos indica.

Podremos saberlo cuando se acerquen las elecciones porque el PSC lo situará en el mapa (¿Qué prefieres, tripartiro o pepevergencia?). Para desesperación del moderantismo de La Vanguardia, que preferirí­a una campaña centrada en los proyectos, las ideas y los debates, volverá la belicosa disyuntiva. La izquierda no puede confiar eternamente en la estupidez de la derecha madrileña (genovesa y napolitana) pero, de momento, sí­.

PD: LV nos ofrece la hoja de ruta de CiU para la toma del poder. Lo mejor es la conclusión: O todo o nada. Todo esto se puede ir al carajo en pocos meses. El fútbol (Jesús Gil) se ha comido la polí­tica.

PD2: Hace años, Montilla me hizo ganar una apuesta. Sigo pensando que repetirá como presidente no por su gestión sino por teorí­a de juegos: es la opción donde menos gente pierde.

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