La última meada de Exuperanci Espada

Bajo la luz del flexo, Exuperanci lee la entrevista manipulada a Rufi Etxeberría en el dominical de El Mundo. Sabe que, como siempre, no puede decir nada porque se juega las garrofes. Si Pedro Jota se mosquea, el siguiente peldaño es la tdt. Sin embargo, ante el apretón de la vejiga deontológica, Exuperanci echa mano del recurso habitual: mearse en El País. Esta vez, le ha vuelto a tocar a Cercas. Qué mala es la envidia.
PD: Son como esas palomas que, tras cagarse en una estatua, se pavonean con si hubieran puesto un huevo de oro (Alfonso Ortuño citando a alguien que no recuerdo)

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