La responsabilidad

Allá por el mes de julio, el ministro de Exteriores, García-Margallo, ordenó la repatriación de todos los cooperantes españoles en los campamentos refugiados saharauis. Entre otras cosas, se habló de responsabilidad. Se dijo que, si la gente quería ir a una zona peligrosa, debía asumir los riesgos.

Ese mismo mes, un dirigente de las juventudes del partido de García Margallo decidía hacer el mortadelo en Cuba. Tras su accidente, nadie habló de responsabilidad, de asumir riesgos. El ministro, sin pudor, dijo:

Margallo ha informado de que la embajada española ha contratado a un abogado para defender a Carromero y de que hasta que no concluya la investigación en torno al accidente (algo que prevé que ocurra el lunes o el martes, no se sabrá si estará imputado. Sólo en ese momento cabría hablar técnicamente de detención, según ha explicado.

“La diplomacia española ha desplegado desde el minuto uno contacto no sólo en Cuba, sino en todo el mundo, con todos los aliados”, ha señalado Margallo, que ha precisado que entre esos países con los que se ha contactado está Suecia, de donde es el otro joven que viajaba en el vehículo.

Ha informado de que Carromero ha estado acompañado por la cónsul honoraria y por el cónsul español, y ha hecho hincapié en que el objetivo prioritario del Gobierno es el bienestar y la seguridad del joven.

“Si se produjese una imputación, nos gustaría que estuviese alojado en nuestra embajada, y lo más importante es conseguir la repatriación inmediata de nuestro compañero y compatriota”, ha insistido. De ahí que haya reiterado la necesidad de mantener la máxima discreción al respecto.

Compañero y compatriota. Los demás son solo compatriotas. O ni eso.

PD: Publica El País:

Mientras, Pablo Casado, reúne documentación para limpiar la imagen de su compañero. Como un oficio donde queda patente que el carné de conducir no se le retiró hasta el 5 de octubre, es decir, que contaba con él en el momento de accidente, y que solo tenía dos multas, una por exceso de velocidad y otra por hablar por teléfono, salvo algunas otras de aparcamiento. “Es falso que fuera conductor temerario”, subraya el diputado del PP por Ávila, al hablar de su amigo para el que ya “se ha acabado la pesadilla”.

[…] La muerte de Oswaldo Payá, según los suyos, se produjo por un fatídico accidente en una carretera en mal estado de la que se salió un coche conducido por este español, que estaba realizado un viaje de placer, “nada político”, aseguran sus amigos.

Casado piensa que todo el mundo tiene su capacidad intelectual. Primero, por esas dos multas, a nadie le quitan el carnet y es algo comprobable. Segundo, si era un viaje de placer, ¿qué hacía con el presidente de las juventudes de la Democracia Cristiana de Suecia?, ¿eran amigos previamente? Seguro que a Ignacio González y su equipo se le ocurren muchos chistes de suecos.

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