Guzmán el Bueno

En España no hay costumbre de ideología. La melancolía, la esperanza y la ira acostumbran a cegar a la izquierda, mientras que la derecha se debate entre el miedo al cambio y la cleptomanía. Es raro encontrar a alguien de derechas; no transeuntes intelectuales que barritan mientras pone el cazo, sino gente con discurso claro y mirada larga. Quizá no haya muchos más que Zarzalejos.

Si los hubiera, hoy estarían ofreciendo al Rey el puñal de Guzmán el Bueno para que lo lanzase antes de abdicar. En cambio, los cortesanos corren servilmente para proteger a las personas en lugar de a la institución con, incluso, el desestimiento del poder judicial. Todo lo que no sea que Urdangarin vaya a la cárcel y Cristina pase por el banquillo es en aras de la III República; todo lo que se haga para impedirlo es una grieta en el bunker. Los revolucionarios agradecen/agradecemos de corazón este suicidio voluntario de los poderes públicos.

PD: Guzmán el Bueno, muy vinculado con el mundo musulmán, no defendía Tarifa de los moros, sino de tropas benimerines y nazaritas, ayudadas por el infante Juan, que fue quien tuvo la idea del chataje. Solo es una unión extraña para quien no ha pasado de los libros de EGB. Nadie luchaba por una religión, ni mucho menos por una idea de nación o patria. Luchaban por el dinero, como ahora.

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