Géneros periodí­sticos

Ayer, el Mundo ofrecí­a su portada a un señor llamado Sebastián Pol Bauzá, autor de más de 30 violaciones que, tras pedir perdón, afirmaba:

“Si me hubieran castrado, no habrí­a vuelto a violar”

Hoy, leemos en El Paí­s, entre otros medios, a Miriam Alonso, que perdió una pierna cuando un tipo la arrojó a las ví­as del metro. El titular recoge:

“Que le encierren y no vuelva a salir”

Es decir, que el periodista cede la voz del debate social a los anteriormente mencionados. La ausencia de prensa sensacionalista en España permite que los diarios de calidad usen sus rutinas bien para meter con calzador sus mensajes, bien para hacer el texto más atractivo (por empático).

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