Fútbol

Punset lo explica pero no lo recuerdo. Tiene que ver con el cerebro reptiliano y el neocortex. El fútbol imbeciliza a la gente. No sólo a los futbolistas y a los espectadores, sino a los directivos y a todo el que se relaciona con él.

Empecé a trabajar en el año 96 en un medio del grupo Zeta. La compañí­a estaba metida en una guerra con Sogecable (o Prisa, no recuerdo el pseudónimo) por los derechos del fútbol. Ambas empresas pujaban como en un mercado zamorano, al alza y con entrecejo, por los derechos de los equipos. La cosa se saldó con un acuerdo navideño del que todos salieron tocados, incluso los clubes, ya que la mayorí­a gastó lo que no tení­a. Algunos desaparecieron o casi, Mérida, Oviedo o Logroñés y otros estuvieron a punto, como el resucitado Sevilla. En el año 2001, Admira, la filial de medios de Telefónica (¿se acuerdan?) pagó por los derechos de los mundiales de 2002 y 2006 una burrada; más burrada si se tení­a en cuenta que el de 2002 iba a ser por la mañana. El vendedor, el imperio Kirch, se puso nervioso al ver que las televisiones del resto de Europa no tení­an el mismo entusiasmo que Telefónica y comenzó una subasta valenciana: hacia abajo y entre gritos. Admira y Kirch ya no existen.

Hace un año, volvieron las hostilidades. Sogecable, tocada porque nada acaba de funcionar, tiene ahora enfrente a Mediapro. Y, como siempre que se habla de fútbol, todo el mundo ha regresado al cerebro reptiliano. Es la guerra. En lugar de sentarse y negociar un reparto del territorio como gente de honor, la sangre, ay el olor de la sangre; hay que traer la cabeza del adversario en el cinturón. Cada fin de semana, hay una pelea por la charca, una guerra de desgaste, de barricadas, que también tiene pequeñas escaramuzas los dí­as de diario. La guerra requiere aliados. O conmigo o contra mí­. Prisa/Sogecable lanzó mensajes en la botella a Zapatero. Uno de ellos en la entrevista que le hizo su director pero Zapatero, terrible jugador de póker, no afloja (qué verbo más desafortunado). Ayer el aviso llegó a capón con el tremendo editorial contra el cheque-alquiler y hoy los mentideros informan tanto de una reunión Polaco-Rajoy como de la decisión de Prisa de no apoyar a ZP en las elecciones (¿lo apoyaban hasta ahora?). Un suicidio porque un diario no puede ir contra sus lectores, aunque esté hecho por gente tan, tan, tan lista que todos tienen el Master de El Paí­s.

La guerra no dejará vencedores. Alguien conquistará una tierra quemada.

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