El gran carajal

Lluí­s Amiguet entrevista a Jimmy Wales, fundador de Wikipedia, en la Contra de La Vanguardia:

JW: Hace 200 años que la publicidad y los contenidos en los medios de comunicación de masas viven unos de los otros…

LlA: Y que dure…

¡Es que ya no dura! Y esa es la noticia: publicidad y contenidos se están separando. Ese divorcio histórico mediático se está acelerando y ya compromete la supervivencia de los grandes periódicos estadounidenses.

Por aquí­ tampoco vamos sobrados.

Es una tendencia universal: la publicidad acompañó a los medios de masas desde su nacimiento. Consulte hemerotecas y verá que los grandes periódicos centenarios tení­an publicidad ya en su primer número…

En su primera portada de 1881 La Vanguardia anunciaba curas para el herpes.

… Y lo que sucede ahora es que internet permite al usuario elegir cuándo quiere publicidad y cuándo sólo quiere contenidos. Por eso se separan: los separa el lector que ya no busca piso en los clasificados impresos, sino en la red. Yo ya no veo anuncios en la tele…

Algunos son mejores que el contenido.

… Pero a veces quiero ver anuncios. Si usted quiere comprarse una nevera, su decisión ya no depende del anuncio de su periódico, revista o tele. Se mete usted en internet cuando quiere comprarla y allí­ se informa.

¿En qué aprecia usted ese cambio?

No lo aprecio sólo yo: el fenómeno ya sustenta éxitos millonarios como la Craiglist,de productos usados, y otras webs de éxito sólo de publicidad: ¿no se ha informado usted en la red alguna vez sobre un producto?

Alguna vez, pero sigo viendo anuncios.

No pronostico el fin de la publicidad, sólo constato su transformación radical y con ella la de los medios. Vamos a ver cada vez más modelos hí­bridos: el periodismo tradicional no desaparecerá, pero convivirá con nuevas formas de comunidad y de opinión que hoy ya superan al columnista de papel.

Lo que me ha hecho recordar a Enric González:

Creo que en 2009 empezará a entrar en crisis el actual modelo televisivo, y que alguna de las grandes cadenas privadas registrará importantes cambios en el accionariado. Las audiencias tienden a atomizarse, los jóvenes ven menos televisión que los mayores (prefieren otra pantalla) y la recesión va a notarse bastante en la facturación publicitaria.

Creo que en 2009 crecerá muchí­simo la información por Internet. Hasta ahora, las cabeceras tradicionales, como la de este periódico, han dominado el sector. La marca pesa. No me convence, sin embargo, el sistema de coto cerrado (con alguna escapatoria hacia medios aliados) que utilizan las grandes marcas en sus medios digitales. La fricción entre los intereses de las empresas, que defienden lógicamente sus derechos mercantiles, y los intereses del público, que quiere tenerlo todo al instante y a ser posible gratis, se agudizará.

Y una información de dí­as anteriores:

Raúl López, que fue hasta 2002 presidente de Sony BMG, mayor discográfica en España, reconoce que la industria musical “estuvo lenta” en ver que el mercado digital era, gustase o no, el futuro de la música. “Uno de los primeros errores ha sido convertir al usuario en un criminal al que habí­a que perseguir. Se le consideraba nuestro enemigo por bajar música”, explica. “Pero no es así­. El usuario es nuestro aliado. ¿Cómo es posible que la gente joven gaste un euro en echar a alguien [por medio de un mensaje de móvil] de la casa de Gran Hermano y no se le haya inculcado que gaste dinero en bajar música? Hasta ahora no se le ofrecí­a una oferta variada y completa al usuario, pero eso está cambiando y será la clave para salvar a la industria musical”.

¿Dónde vamos? El maestro Juliana lo dijo hace más de un año en la tertulia: al gran carajal. Bienvenido sea.

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