Cheques/Grupos

Mi amigo Pedro Vallí­n destaca la frase:

Los asalariados no están sindicalizados porque ya no son un grupo. Nadie es un grupo.  

y me escribe: “de ti esperaba más bien un los asalariados no son un grupo porque ya no están sindicalizados”.

Voy a poner un ejemplo. Pongamos una empresa que se rige por un convenio sectorial: nueve a seis, vacaciones en agosto y dos semanas libres en Navidad y Semana Santa más una serie de medidas de conciliación, todas regladas. La empresa oferta un nuevo acuerdo sólo para esta empresa: 40 dí­as de vacaciones que cada uno pueda emplear como quiera y flexibilidad de horarios para beneficiar la vida familiar. La mayorí­a aprueba el nuevo acuerdo porque cada uno tiene su propio plan. Un trabajador advierte: ya nos han jodido porque comenzaremos a salir más tarde porque nadie querrá ser el primero en marcharse y nunca será un buen momento para coger las vacaciones.  Cierto, respondo, pero existe la posibilidad de hacer un montón de cosas y la certeza de que cada uno va a ser diferente. La sociedad agraria y la industrial tení­an proyectos colectivos y a largo plazo; la primera, de supervivencia y la segunda, de mejora. La sociedad de servicios tiene proyectos individuales e inmediatos y, en ella, sólo existe el grupo como la suma de individualidades.

Hace años, los números de las camisetas pertenecí­an al club; hoy son de los jugadores. Hace años, aún habí­a movimientos artí­sticos; hoy hay artistas (y gracias a las cajas de ahorros). Nadie es un grupo en tanto no hay conciencia ni voluntad de pertenecer pero, es cierto, que tal cosa no quiere decir que no existan. Hay clases sociales. Unas consumen servicios de calidad; otras, low-cost; otras, fast-food y, dentro de ellas, hay un descomunal abanico casuí­stico que lleva a pensar que no existen, sobre todo, a los que miran para arriba. Pero existen. El cheque es polí­tica de la sociedad de consumo porque permite disfrutar de los servicios low-cost y seguir mirando arriba. Si los servicios funcionan bien o mal es algo que es complicado de explicar en un mundo que no gasta en mantenimiento y que sustituye una cosas por otras aunque funcionen bien. El cheque financia el proyecto individual inmediato. Es la bolita del trilero pero, ay, lo que harí­a si gano… 

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