Archivo de la categoría "General"

ia, ia, autarquí­a

viernes, 10 de octubre de 2008

En cuestiones de economí­a, yo siempre hago caso a mio padre y no porque lleve 30 años currando en banca, sino porque, con 15 años, ayudaba a mi abuelo en la compra-venta de patatas. Recuerdo que este verano, le pregunté por los resultados trimestrales que habí­an publicado varios bancos. Me indicó que me fijara en que los pocos que habí­an reconocido pérdidas graves estaban subiendo el bolsa “porque el mercado entiende que han reconocido casi, siempre casi, todo el pufo que tienen”. Le pregunté por las inyecciones de capital y el rumor de posibles intervenciones públicas. í‰so último es justo lo contrario, es tapar el pufo para salvar el paso hasta no se sabe cuándo y comenzó a plantear una serie de preguntas: ¿y cuánto se va a pagar por los activos, ¿se va a pagar igual por los buenos que por los malos? Serí­a un desastre; crearí­a una desconfianza tremenda.

Recordé este diálogo al escuchar a un conocido hace dos semana decir “esto es igual que la caí­da del muro” y lo he recordado hoy al ver a Marx en la portada de Público y leer a Escolar hablar de los Estados Bolivarianos de América porque la intervención con dinero público para comprar bienes sin importar su calidad fue una de las razones, más importante que la cacareada carrera armamentí­stica, que llevó al colapso a la Unión Soviética. La carrera de los estados por defender el statu quo de su sistema financiero, el que su sistema financieron siga siendo nacional y no sea colonizado, que es lo que está en juego, es tapar el pufo para salvar el paso hasta no se sabe cuándo. Por eso sigue habiendo desconfianza. Y seguirá hasta que vayan cayendo.

PD: El paréntesis que propone el empresario Dí­az Ferrán tiene nombre de su juventud. El INI, Instituto Nacional de Industria, a quien se colocaban todas las empresas en quiebra para que asumiera las pérdidas, devolviéndolas después a sus propietarios. ¿Risas? El INI se creo a la imagen del IRI italiano, un ente público para salvar de la quiebra a los bancos, Comerciale, Unicredito y Banco di Roma. ¿Veremos a los liberales manifestarse al grito de ia, ia, autarquia? Al tiempo.

Silencio

jueves, 25 de septiembre de 2008

Perdonen el silencio pero es que estoy con estos señores.

acb

Trabajando, claro.

Volvemos el lunes; si es que todo sigue en pie.

Playback

miércoles, 13 de agosto de 2008

Playback chino

playback

Playback español

playback 

PD: Lo peor de todo, la inseguridad jurí­dica.

Del laberinto al 30

viernes, 4 de julio de 2008

Es una lucha vieja. Los creadores de contenidos y los creadores de tecnologí­a llevan compitiendo (y pactando, claro, que es otra manera de hacerlo) desde que existen los contenidos y la tecnologí­a; desde que el mono lanzó el hueso con el que habí­a matado al otro mono para conseguir la charca. En la horda y en la tribu, ambos conceptos solí­an ir unidos en el brujo, el que sabí­a cómo se hací­an las cosas e invantaba por qué y para qué. Cuando el grupo se hizo sedentario, la figura se dividió entre el sacerdote y el constructor y la lucha se perpetuó en la evolución de ambos, cultura/religión e industria/ciencia, cuatro entradas de una matriz que ha conocido todo tipo de combinaciones. Desde el control de la cultura por los constructores y viceversa al control de la ciencia por los religiosos y viceversa.

La Edad Media europea fue el momento de mayor estrechez de la matriz, el perí­odo donde regresó el dominio del brujo. La religión concentraba la guarda de los contenidos, la tecnologí­a para reproducirlos y el control sobre ambos con capacidad de sanción. Suele decirse que esta estructura se pone en cuestión por el invento de la imprenta de tipos móviles pero serí­a más correcto decir que lo que socava la concentración de poder es el contexto del invento, el nacimiento de la burguesí­a o, como lo denomina Jacques Attali, el ascenso (o resurgimiento) del orden mercantil, basado en la libertad concreta del individuo concreto. La imprenta de tipos móviles, dentro del ascenso orden mercantil, puso en manos incontroladas la capacidad de reproducir contenidos y distribuirlos. La lectura individual sustituye a la comunicación oral colectiva del sermón y el pregón y la reacción del brujo es la batalla, la contrarreforma, la quema de imprentas e impresores y de libros y lectores. Las consecuencias son el atraso de esos territorios (Portugal, España, Francia e Italia) y el dominio de los lugares donde la libertad individual se garantiza (Holanda, Alemania, Inglaterra y Estados Unidos). Aún hoy, la Iglesa católica odia la Ilustración a quien culpa, no sin motivo, del fracaso de su proyecto y busca un retorno que es absurdo en tanto que imposible.

Estamos en otro momento de la lucha. Internet, como la imprenta de tipos móviles, ha coincidido con un nuevo ascenso del orden mercantil, que se ha expandido por toda la sociedad conviertiendo a toda persona en productor y consumidor. La red y sus derivaciones han cuestionado la concentración de poder porque ponen en manos incontroladas la capacidad de reproducir contenidos y distribuirlos. La industria cultural, que habí­a concentrado la guarda de los contenidos, la tecnologí­a para reproducirlos y el control sobre ambos con capacidad de sanción, se resiente. La primera ha sido la musical pero la tecnologí­a digital y la autoedición cuestionarán el resto. La reacción, como siempre, está siendo la batalla. Primero, como en la contrarreforma, hermosos predicadores nos avisaron de la llegada del apocalipsis por nuestros pecados; durante años, los artistas han alertado de la desapariciónde la cultura y el fin del mundo tal y como lo conocí­amos. Tal cosa no sucedió, más bien, todo lo contrario. La música vive un momento dulce con millones de grupos que dan miles de conciertos en decenas de festivales y cientos de salas. El dinero se mantiene aunque, claro, está más repartido.

Una vez que se ha visto que la cultura no va a desaparecer y que los artistas siguen teniendo un nivel de renta aceptable con el diezmo conseguido a través de las sociedades de gestión, la industria ha decidido dar la cara y, como en la contrarreforma, opta por los autos de fe, la hoguera. Tal cosa era esperable. Ignacio Escolar, miembro de la SGAE en tanto que autor, explicó hace tiempo cómo se repartí­an los 18 euros de un CD. El distribuidor final se lleva un 40,2% y la discográfica, un 24,4%, mientras que los famosos derechos de autor están en el 4% y el royalty no llega al 10%. Y añadí­a: “la mayorí­a de las discográficas multinacionales suelen firmar a sus nuevos artistas por un perí­odo de cinco discos. El royalty de estos primeros contratos suele ser de sólo el 8% –no del 9,4%– y muchos sellos incluyen cláusulas que rebajan esta cifra hasta el 3% en caso de que los discos se vendan durante una campaña de promoción televisiva o a precio de oferta. Sólo los artistas que negocian contrato desde una posición de fuerza –después de entregar sus primeros cinco LPs– pueden conseguir un royalty más elevado. Este porcentaje, además, se calcula sobre un precio inferior al de venta en las tiendas”.

La BPI, la industria fonográfica británica y Denis Olivennes, ex presidente de fnac son los promotores de la contrarreforma. La amenaza va desde cortar la lí­nea a cuantiosas multas. El objetivo es el mismo que la lanazada por el eje Escorial-Roma en el XVI, volver al pasado para recuperar el control de la estructura, pero ese camino es absurdo en tanto que imposible. La oca, el juego de la vida, tiene varios retrocesos. De puente a puente, del laberinto al 30, de dados a dados y de la muerte al inicio; el problema es que, al menos que uno juegue solo, el resto de participantes no regresan y ganan la partida. Si Francia, Reino Unido, o toda la UE, apuestan por imponer el regreso de la concentración de poder, habrá una paralización del avance tecnológico, en dispositivos, aplicaciones, servicios y cambios sociales, pero no será global porque no todos los jugadores volverán a la casilla de salida. Otros focos aprovecharán el momento para tomar el relevo como centro del orden mercantil. Esta batalla de una lucha vieja terminará, como todas, con la derrota de los que apuestan por la la victoria completa a través de la fuerza en lugar de la conquista a través de la inteligencia y la cooperación (otra forma de lucha). Pero, en el camino, podemos perder mucho tiempo.

Cocineros

jueves, 3 de julio de 2008

Semanas después, el suplemento Negocios de El Paí­s nos ofrece la explicación de la guerra de las sartenes.

cocineros

Como verán, Adriá la tiene mucho más grande que Santamaria (Can Fabes).

Por fin

lunes, 30 de junio de 2008

Hace algunas semanas, cuando comenzó la Eurocopa escribí­ esto. Tengo la inmensa satisfacción de tragarme mis palabras, por el advenimiento de lo que Pí mies define “de la testosterona a la neurona”. Y no me resisto.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=rS-_EZgRb0w[/youtube]

PD: Sr. Gutiérrez y Pozo, pudimos.

Mesa petitoria

martes, 24 de junio de 2008

El máximo desafí­o al estado apenas encuentra su sitio en la prensa. Como los dadaí­stas desbordados, Ibarretxe tiene que hacer happenings callejeros para obtener atención. Lo oí­mos en el coche y mi mujer me pregunta si hará el referéndum. No, respondo. Joder, dice, qué seguro estás. Es que, respondo, un referéndum es una cosa en la que tiene que participar mucha gente. Tiene que constituirse una junta electoral cuya composición está determinada por la legislación (magistrados y catedráticos), se tiene que publicar el censo electoral y hay que contar con la colaboración de ayuntamientos y otras instituciones para preparar los colegios electorales y se tienen que constituir mesas en colegios electorales con presencia de las fuerzas de seguridad. Hay que movilizar a demasiada gente y la mayorí­a, aunque puedan estar de acuerdo en el planteamiento inicial, seguro que no lo ven claro porque su porpio cargo depende de la legitimidad de las leyes. Pero, insiste mi mujer, puede situar las urnas en edificios que dependan del Gobierno vasco o en la calle. Claro, como hace el Athletic para elegir presidente o en mi pueblo para elegir la reina de las fiestas. Pero eso no es un referéndum, sino una mesa petitoria. Si todo lo que puede ofrecer a la ciudadaní­a el presidente de la Comunidad con más competencias y que más porcentaje de dinero gestiona es una mesa petitoria, hay un serio colapso polí­tico.

Desinencias II

martes, 17 de junio de 2008

La semana pasada se habló mucho de desinencias y del lógico reflejo en el lenguaje de las estructuras de poder. Las estructuras cambian y las nuevas quieren que el cambio se produzca cuanto antes en el lenguaje; el problema es el tiempo. Al contrario de lo que se dijo, la lengua no es democrática (al menos, no directamente) ni refleja lo que se habla (al menos, no directamente). La lengua ha de servir para entenderse y los cambios tienen que pasar por el tamiz del tiempo, que es democrático, pero no impulsivo. Ay, el tiempo, el lento paso de las estaciones es el mayor enemigo de la posmodernidad. Quizá por eso hay tantas ganas de cambio climático. 

Por el interés que despertaron las desinencias, me llamó la atención el enlace que apareció en la parte superior de mi correo. Pinchándolo, llegúe a esta página con este titular.

nosotras

Tremendo. Judit Pérez considera que alguna de las mujeres que salen con minifalda parecen busconas; putas, vamos. Buscón es un tipo que hurta rateramente o estafa con socaliña pero una buscona es una puta. Pero el problema no es la desinencia (el diccionario se cambiará) sino el uso; el problema es no considerar a que las personas, siempre, tienen derechos individuales no sancionables por los demás.

En JD

miércoles, 21 de mayo de 2008

Para no dar vueltas y vueltas en el archivo buscando entre tí­tulos capciosos:

Apuntes personales

Caja de Ritmos

Liberales III

domingo, 18 de mayo de 2008

Carlos E. Cué y V.G. Calvo ofrecen en El Paí­s su tradicional parte dominical de las guerras genovesas. Es interesante ver lo poco que ha durado la aparición mariana de San Gil, aunque siempre suele haber más de una (ojo con la frontera entre aparición mariana y avistamiento Ovni). En el texto, encontramos este párrafo:

Tras los últimos tres atentados habí­a sido imposible lograr una foto unitaria. El PP siempre querí­a comparecer por separado. Tras el asesinato del concejal socialista Isaí­as Carrasco, a sólo 48 horas de las elecciones, Ignacio Astarloa compareció solo en el Congreso y se encargó de meter el dedo en el ojo: “La unidad es absolutamente esencial, pero debe serlo para derrotar al terrorismo, y derrotar es lo contrario que negociar con el terrorismo”.

El miércoles, Astarloa intentó que todo fuera como siempre. Detrás de Soraya Sáenz de Santamarí­a, la portavoz, trató de forzar una comparecencia por separado. “Nosotros preferimos hacerlo como siempre”, dijo. Ángel Acebes, a su lado, no habló. Varios portavoces trataron de convencer al PP. “Podemos leer juntos el comunicado y luego si queréis dais una rueda de prensa”, terció Josu Erkoreka, del PNV.

Fue Sáenz de Santamarí­a, desautorizando a Astarloa, la que sentenció: “No hay ningún problema, comparecemos todos juntos”. La portavoz del PP aceptó incluso que fuera José Antonio Alonso, su homólogo socialista, quien leyera el comunicado mientras ella se colocaba detrás. Nunca habí­a pasado algo así­ desde que gobierna el PSOE. Y encima después renunció a su pregunta al Gobierno para mostrar unidad. Fue demasiado para los duros. Astarloa no aplaudió a su portavoz, en un gesto claro de distancia.

Es decir, que Mariano y Soraya se quieren cargar la industria del apocalipsis (libros, periódicos, radios, fundaciones, asociaciones, subvenciones, publicidad) que tantos buenos dividendos ha reportado en los pasado cuatro años. ¿Dónde irán los tertulianos?