Aguirre propone volver al sufragio censitario

Esperanza Aguirre propone que solo las personas con experiencia laboral puedan acceder al sufragio pasivo. Concretamente, ha dicho: «que no pueda ir a un cargo público ni a un escaño ni a un puesto directivo importante alguien que no haya cotizado a la Seguridad Social en otra cosa, que no haya sido autónomo, empresario, que no haya hecho cosa distinta en su vida». Por ejemplo, su conocido Ángel Carromero. liberado popular desde los 23 años. Si lo que propone es que no puedan acceder al sufragio pasivo todos aquellos que no hayan trabajado en la empresa privada, es probable que su grupo político se quede vacío.

En las palabras de Aguirre hay dos cosas importantes. La primera es su desprecio del trabajo público, algo curioso viniendo de una persona que ha estado 30 años viviendo de los impuestos de los demás, y la asunción de que son ámbitos iguales, que deben responder a los mismos criterios. Y no. La administración pública no es una empresa, no busca los mismos objetivos, no se gestiona igual, no tiene nada que ver. Ella lo dice porque la clase dirigente española es extractiva, se limita a tomar rentas de los productores a través de un estado de tipo corporativo, con líneas muy difusas entre la empresa privada y la administración pública. Hay que controlar la política, la economía política, para sacar partido de los negocios.
Esa es la principal razón de la escasa suerte de la democracia en España (y de su triunfo en RU) y la segunda cosa importante.  Ya lo explicó Hayek, que Aguirre presume de haber leído. El deseo de los gobiernos por controlar la economía conduce a sistemas totalitarios porque los productores quieren participar en las decisiones que se toman con las tasas que pagan. La crisis ha puesto más en evidencia todas estas cuestiones, la existencia de élites extractivas, las líneas difusas entre la empresa y la administración o el control de la política económica para garantizar el enriquecimiento y la división social. Y más en la Comunidad de Madrid. Simultáneamente, ha crecido la presión de los productores, que quieren impedir su empobrecimiento.

Lo que propone Aguirre se llama sufragio censitario pasivo y estuvo de moda en el siglo XIX (también activo). Ya tenemos la primera propuesta de reducción de la democracia. Habrá más. Al tiempo.

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