Internet pasteurizado II

Uno de los comentarios a la anterior entrada me pregunta de qué tengo miedo con el fin de los intermediarios. De nada. Pero se nos viene una buena encima. No sólo BMG-Ariola es un intermediario entre Loquillo y los que nos gusta Loquillo o el asentador de Mercamadrid es un intermediario entre el naranjero y los que comemos naranjas. Estamos llenos de intermediarios y de trabajos que son intermediación y cuya existencia cuestionarí­a la extensión de las redes P2P a todos los ámbitos del consumo. Comenzando por los sacerdotes y terminando por los periodistas. O viceversa. O los polí­ticos. El sistema financiero o el administrativo o el judicial no dejan de ser intermediarios cuyo crecimiento fue producto de una sociedad de masas y que pueden comenzar a estar en cuestión en una sociedad atomizada. Lo mismo que el estado-nación, juntos o por separado, el estado y la nación. 

Todo es un lí­o. Necesitamos a un filófoso (francés o, mejor aún, francés hijo de emigrantes checos que le dé discurso a la sociedad P2P).

PD: Todo es un lí­o pero hay gente que lo tiene claro. El dí­a cinco de mayo, se decide el futuro de Internet en Europa. Quién puede decidir quién puede acceder a qué y cómo.

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