Para poder sobrevivir hay que poner firme a quien puede ningunearte

La conciliación y el pluriempleo me impiden escribir (casi siempre afortunadamente) todo lo que me pasa por la cabeza. Mejor que lean lo que el economista sabio Manolo Portela escribe sobre el gobernador del Banco de España, la vicepresidenta económica, las pensiones y, cómo no, el triunfo de la polí­tica. Termina con un consejo impagable.

Ya saben que la polí­tica económica convencional vs moderna exige que cualquier Banco Central tenga un Estatuto de independencia de los poderes polí­ticos. Desde hace años se ha establecido, por consenso en la Teorí­a Económica, que esa independencia representa una garantí­a para un mejor mantenimiento de una baja tasa de inflación y un mayor ritmo de crecimiento económico cercano a su potencial. En España, el actual Gobernador lleva varios meses mostrando en público que “no se casa” con el ministro de Economí­a. Antes, con Solbes; ahora, con Salgado. El “pobre” Solbes le sufrió y Salgado le va a sufrir. Mafo está actuando como un bombero pirómano o como un especialista en sesiones fuertes de sadismo. En mi opinión, se trata de hacer visible quien es el que manda en el núcleo de actuación de la polí­tica económica. Miren, al igual que sucede con el juez Garzón, el BdE no da puntadas sin hilo, intentando controlar el tempo. Mafo ha aprovechado la dimisión de Vegara y la pseudodimisión de Ocaña para decir en el Congreso que la opinión pública debe saber que la situación económica real es peor de lo que el Gobierno ha contado y va a contar. Los malignos podrí­an decir muy bien que Mafo es “una mala persona”, incapaz de distinguir el bien del mal. ¡Y una leche! Ordóñez, desde que fue responsable del Tribunal de la Competencia, sabe por vocación heredada de su hermano que “para poder sobrevivir hay que poner firme a quien puede ningunearte”.

El resto, igual de interesante, aquí­.

PD: Actualización global:

Obama y Bernanke son optimistas en la recuperación económica

El FMI predice que la recesión será “larga y profunda” y la recuperación, “lenta”

El juego es el mismo. Polí­tica. Periódicos oliendo a napalm.

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