Garzones del mundo, uní­os

También es importante el sentimiento de culpa al hablar de la Guerra Civil. El éxito del revisionismo está en que traslada la culpa de todo a la propia República, liberando de la mala conciencia que provocarí­a la represión posterior a quienes disfrutaban de la tranquilidad del vencedor o, la más común, del callado. También es interesante que, en plena revindicación de la labor social y económica del fascismo en Italia , se produzca esto:

Leemos en El Paí­s: 

Italia condena a Alemania a pagar por una matanza nazi

El Estado alemán deberá indemnizar con un millón de euros a nueve familiares de ví­ctimas italianas de las tropas de ocupación nazis, fallecidas el 29 de junio de 1944 en la matanza de Civitella (Toscana). La sentencia, dictada ayer por el Tribunal Supremo italiano, considera que el Estado alemán debe responder, como “responsable conjunto”, por el genocidio de las 203 personas, en gran parte mujeres y niños, que murieron.

La decisión, que podrí­a abrir la puerta a las reclamaciones civiles de 10.000 ví­ctimas del nazismo, confirma la culpabilidad directa del sargento de la Wehrmacht Max Josef Milde, condenado a cadena perpetua en 2007 por un tribunal italiano por su papel en la masacre. La novedad es que el Supremo afirma que Milde y Alemania deben afrontar la indemnización al 50%. El abogado que representa a Berlí­n, Augusto Dossena, dijo que “Alemania no reconocerá una sentencia que le niega la inmunidad jurisdiccional”.

Ojo, “culpabilidad directa del sargento de la Wehrmacht Max Josef Milde, condenado a cadena perpetua en 2007″. Fueron los alemanes, las cosas malas las hicieron los alemanes. El Duce sólo hací­a que los trenes llegaran a su hora y recuperó la economí­a. Y el verbo clave: pagar. Además de la culpa, el juicio al franquismo de Garzón puede provocar miles de pleitos sobre indemnizaciones o recuperación de patrimonio incautado. Y sobre el verbo pagar, habló el presidente Zapatero: la historia ya lo juzgó. Es decir, no toquemos el presupuesto.

PD: Si yo fuera industrial textil, harí­a camisetas con el lema: yo no fui.

 

Deje un comentario