El Paí­s pregunta después de responderse

En un texto firmado por í“scar Gutiérrez, El Paí­s se pregunta hoy:

¿Hasta dónde puede llegar el micro con 154 muertos?

La cobertura del trágico accidente de Barajas recupera el debate entre información, intimidad y proceso judicial

“Cuántos centí­metros del cuerpo sobresalen del aparato no aporta nada”. Y ése es uno de los lí­mites que tiene el informador ante una tragedia como la de Barajas. Derecho a la información o intimidad, deber de comunicar o secreto judicial, el debate sobre la cobertura que están haciendo los medios ante la muerte de 154 personas en un vuelo de Spanair el pasado miércoles ha llevado a la Federación de Sindicatos de Periodistas a elaborar un comunicado que difundirán en las próximas horas. “Los medios tradicionales -adelanta su secretario de Organización, Dardo Gómez- estamos haciendo una cobertura correcta, pero de forma escandalosa, otros medios, las televisiones entre ellos, se están dejando llevar por el morbo”.

La respuesta, dos dí­as antes en el mismo periódico en una reconstrucción firmada por Ana Alfageme:

El último vuelo del ‘Sunbreeze’

Relato del peor accidente de aviación en España en 25 años

(…) 

Probablemente, Javier, en su capazo, no oyera los murmullos de fastidio, o de miedo, que seguramente cruzaron la cabina. El bebé, de tres meses, puede que fuese dormido. Iba a ser bautizado en la tierra de su joven madre, Zenaida, 19 años, que estaba sentada con su marido, Javier padre, casi tan joven como ella. Habí­an dejado el bar de Argí¼elles, un negocio familiar en el que trabaja él, para cristianar a su primer hijo

(…)

El bombero Francisco Martí­nez descubre a un niño pequeño que deambula. Se llama Roberto, tiene sangre en la cabeza y dice que su hermana está dormida. Pero no lo está.

Ligia se despierta. Gira la cabeza para buscar a José. A su lado, una silueta ennegrecida. Le palpa la muñeca. No es el reloj de José. No es él.

Ve cuerpos humeantes. Esparcidos alrededor de una inmensa pira. Cambia la dirección del viento. Abrasa la lengua de fuego, así­ que se tumba de lado y se cubre. Oye gritos. Llantos de niños. Trata de levantarse para ayudar, pero cae. Lo intenta de nuevo. Falla. Una más. Nada. Su mente de médica de urgencias escanea las heridas de su propio cuerpo. Sabe que tiene el fémur partido. Abandona. Pero sigue gritando los nombres de José y de Gema, su cuñada.

PD: Las cosas no suceden de un dí­a para otro. Hace dos años que Félix Ortega publicó Periodismo sin información.

1 comentario sobre “El Paí­s pregunta después de responderse”

  1. jorgedioni » Blog Archive » El Paí­s vuelve a responderse a sí­ mismo dijo:

    […] ¿Dónde esta el lí­mite? No hay. El Paí­s se responde de nuevo a sí­ mismo. Hoy pública un reportaje de Luz Sánchez Mellado titulado: Madre y ministra […]

Deje un comentario