Spandau Ballet

Vamos a desviarnos todaví­a más. Después de la New Wave, que habí­a llegado después del punk, llegó el New Romantic, pop aseado y tarareable con decidida voluntad de vender producido por veteranos de los movimientos anteriores. Paul Weller dijo que era la música de Margaret Thatcher. Eran guapos y guapas que, además de música, vendí­an imagen, bien estilsmo (los peinados de Peter Burns, los trajes de Duran Duran o los maquillajes de Boy George), bien el nuevo formato llamado ví­deo, punto de partida de numerosos directores de los 90. La cosa dejó anécdotas divertidas como Sigue Sigue Sputnik (Love Missile F-11) o Frankie Goes to Hollywood (Relax o The power of love), canciones que estaban muy bien y ví­deos, y grupos más sólidos que llenaron, todos juntos y durante años, las portadas del Superpop, las listas de éxitos y las arcas de las discográficas, menguadas ahora por las cosas de la tecnologí­a.

Como tantas otras, esta historia comienza con dos amigos, Gary Kemp y Steve Norman que en 1976 formaron una banda llamada The Cut. Ensayaban a la hora de comer en el aula de música de su escuela y fueron incorporando a conocidos como John Keeble, Michael Ellison, Richard Miller, que sustituyó al anterior, Martin Kemp, que sustituyó al sustituto y Tony Hadley, que sustituyó a Gary Kemp en la voz y en el papel de cara bonita. Bueno, todos eran muy monos. Todos juntos se llamaron The Makers y un amigo, Steve Dagger, se ofreció a representarlos y logró los primeros bolos. El grupo decidió cambiar el nombre. De todas las explicaciones, la más razonable es que recogieron el nombre de otro conjunto, disuelto en 1978, porque les gustaba y para aprovechar el tirón. Su presentación en sociedad llegó en clubes como Billys o Blitz. Ficharon por Chrysalis, el sello de Jethro Tull, donde sacaron el primer single, To cut a short story short.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=1KrFLZ9OCBQ[/youtube]

Que tuvo éxito internacional. Aquí­ se los puede ver tocándolo en Rock-ola. El tema, escoltado por los otros dos singles, The Freeze y Musclebound, fue la base de su primer disco, Journeys to Glory (1981), producido por Richard James Burgess, un productor amante de los samplers. Es lo que hace que la canción suene a Aviador Dro. Burgess también estuvo en el segundo disco, Diamond (1982), pero los vientos ganaron la partida a la electrónica sustituyendo el hieratismo por un toque funky tontorrón. Todos los singles, Chant No.1 (I Don’t Need This Pressure On), Paint Me Down, She Loved Like Diamond e Instinction tení­an una cara B para las discotecas; el último fue el de mayor éxito e incluso conoció un remix a cargo de Trevor Horn.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=lOIINRlDqjo[/youtube]

El camino del funk llevó hasta Motown y en 1983 llegó True, el álbum del éxito, del megáéxito, que aún escuchamos y tarareamos, taratatatá, goooold. Su imagen se acicaló aún más con trajes de diseño y cortes de pelo de diseño y cejas de diseño. El álbum tuvo una vida larguí­sima, como tení­an antes, amparado por los singles: Lifeline, Communication, True

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=UYb83KM4at4[/youtube] 

Gold

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=gSq8ZBdSxNU[/youtube]

y Pleasure. Casi sin respirar, sacaron otro LP, Parade, del que se oyó Only when you leave, y los primeros recopilatorios, The Singles Collection (1985) y The Twelve Inch Mixes (1986). Spandau Ballet eran figuras. Fueron uno de los nombres en letras gordas del Live Aid de Wembley, firmaron por una multinacional y se metieron a actores. Como los Hombres G, vamos. Su primer disco con CBS fue Through the Barricades (1986) y significó otro cambio de maletas. El single de presentacón, Fight for ourselves, tení­a más guitarras de lo habitual y más contundentes (aquí­ pueden verla en Tocata con entrevista de Abellán incluida) y se estrelló. Quizá alguien pensó que la fórmula de revisitar el funky se estaba acabando y que habí­a que engancharse al rock duro con carita guapa. Las que cuajaron y dieron vida al LP fueron How many lies y la que daba tí­tulo al álbum que cuajó tanto que no ha caducado.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=FLR9yyI9CHg[/youtube]

Ya habí­a el mal rollo previo a la desbandada. El siguiente LP era casi a cara o cruz y salió de canto. Ninguno de los cuatro singles de Heart like a sky logró que el álbum levantara la cabeza; ni siquiera la actuación de los hermanos Kemp en The Krays dando vida a dos gangsters malasombra logró que el grupo recuperara su estrella. Es más, los animó a iniciar sendas carreras audiovisuales. Gary salió en el Guardaespaldas y Martin, después de varias series B, logró un papel protagonista en la serie Eastenders, el enlace entre Melrose Place y Friends. Su carrera dura hasta hoy y es uno de los incovenientes, además del mal rollo, que dificultan la reunión del grupo. Tony Hadley intentó lanzar su carrera en solitario y ha terminado instalado en el pleno estrellato contemporáneo ganando reality shows y protagonizando musicales. John Keeble formó parte de una banda que duró poco tiempo, Pacific, donde también estaba John McGeoch, guitarrista de Magazine, Siouxsie and the Banshees y PIL (raro, raro). Hadley, Norman y Keeble salieron de gira como Hadley, Norman and Keeble, ex-Spandau Ballet pero la cosa acabó en pleitos con Gary Kemp, poseedor de los derechos del nombre. Los rumores sobre su reencuentro sólo se han concretado en un concierto carí­simo en Las Vegas. Mientras tanto, han sacado 10 recopilatorios: The Best Of Spandau Ballet (1991), The Collection (1997), Original Gold (1999), Gold - The Best Of (2000), The Collection (2001), Reformation (2002), The Collection II (2003),The Ultra Selection (2005), Live From The N.E.C. (2005) y Singles, Rarities & Remixes (2006). Tienen un canal en youtube, un myspace y web.  

Deje un comentario