El cártel del tomate

Cada vez que un liberal español sostiene que hay que hacer reformas estructurales que introduzcan mayor libertad en los mercados para abaratar los precios, al tertuliano progresista sólo se le ocurre decir que hay que defender el pequeño comercio porque es la vertebración del barrio. Reformas, libertad y abaratar contra vertebración. Ofrecemos algunos datos:

El informe elaborado por el Departamento de Economí­a Agraria de COAG,  pone de manifiest el abuso de poder de la gran distribución, el proceso de concentración de las grandes superficies, el escenario de oligopolio y  la nula capacidad de negociación del sector productor, y la determinación al consumidor sobre que comer, la procedencia, y a que precio.

Según este informe sólo tres cadenas de la gran distribución alimentaria, Carrefur, Mercadona y Eroski, deciden en nuestro paí­s sobre la mitad de lo que comemos y los precios que pagamos por los alimentos. í‰ste es una de los datos más relevantes que arroja el informe de COAG sobre “El poder de la gran distribución de la cadena alimentaria”.

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Todo este proceso ha llevado a que en 2004, diez cadenas  controlen el 36,8 %del mercado de frutas y hortalizas y que prevean alcanzar el 37,9% en 2008.

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En el otro extremo de la cadena, el consumidor, se ve afectado por el precio que paga por el producto, que en ocasiones llega a multiplicarse por 11,  con incrementos de más del 350%, alcanzando en algunos productos más del 1000% de incremento. La gran distribución, unas pocas empresas, deciden lo que comemos, su procedencia, los modelos de producción, determinan sobre el precio que paga el consumidor y el bajo precio en origen. Su actividad global tiene un grave impacto en el ámbito local a todos los efectos como el transporte de mercancí­as de largo recorrido o la deslocalización de producciones.

Otro: 

Como parte de este dí­a, Plataforma Rural denunció en Madrid que en 2006 la media del diferencial de precios entre productor y supermercado ascendió a un 403% y en algunos productos fue superior al 1.000% y aseguró que tres grandes cadenas de distribución controlan casi la mitad de los alimentos que llegan al consumidor.

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Más del 80 por ciento de la compra se realiza en estos establecimientos, centrándose el 75 por ciento de la misma en cinco grandes cadenas de supermercados. Diferentes estudios de la campaña evidencian la alta concentración de la oferta ya que tres grandes grupos controlan casi la mitad de los alimentos que compramos los españoles y deciden por tanto los precios: Carrefour (23,7% de cuota de mercado), Mercadona (16%) y Eroski (7,4%). Les siguen Auchan (6,1) y El Corte Inglés (2,3).

¿Cómo responder? Aprovechar el marco creado de la conspiración: la derecha trabaja para los grandes grupos de poder; dejar caer, por ejemplo, que el presidente de Carrefour es el ex ministro del PP, Rafael Arias Salgado. Y, sobre todo, darle un nombre al oligopolio de la distribución alimentaria: el cártel del tomate.

2 comentarios sobre “El cártel del tomate”

  1. jorgedioni » Blog Archive » Transporte dijo:

    […] Desabastecimiento es la palabra. Precedida de miedo, claro; el miedo es clave para que se acepte cualquier cosa. Las cosas comenzarán a estar un poco más caras ya hoy o mañana (la del miedo), por la huelga, ya sabe, a pesar de que los stocks están llenos. Tengo un familiar que sigue dedicado al transporte y el viernes me contó que habí­a dejado de hacer algún servicio porque las grandes distribuidoras tienen los almaneces repletos. La huelga acabará con un acuerdo que tendrá parte de subvención y parte de ajuste de precios y los distribuidores volverán a subir los precios otra vez (la de verdad). Es lo que tiene ser un cartel. […]

  2. jorgedioni » Blog Archive » Tomatazo dijo:

    […] El cartel del tomate, condenado. […]

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