Normas II

Hablamos en la Tertulia del viernes de la propuesta del PP para cambiar el reglamento electoral presentada por Alberto Núñez-Feijoo. En Galicia, el problema del PP, ganar sin gobernar, es más gráfico: no ha conseguido la alcaldí­a de ninguna ciudad importante por los pactos. Núñez-Feijoo, polí­tico que tendrá largo recorrido, hace un repaso por los reglamentos electorales de otros paí­ses sin tener en cuenta que los sistemas electorales, los sistemas polí­ticos y los sistemas sociales (tres cí­rculos que se retroalimentan) de cada uno son diferentes. Allí­ es allí­ y aquí­ es aquí­. Nuestro sistema electoral se ha cargado a casi todos los partidos nacionales nacidos en la Transición, salvo el PSOE, el PP y el PCE, aunque este último esté en coma (veremos a Savater). Los problemas de representatividad territorial, que en otros paí­ses no se producen porque hay una elección por cada circunscripción (piensen en lo de Congresista por Virgina, en EEUU, o parlamentario por los Brighton, en Reino Unido), se han suplido con la aparición de partidos o personalidades territoriales (en Cantabria, León o La Rioja o Rodrí­guez Ibarra o Francisco Camps). Habitualmente, no es preciso tocar nada. Los sistemas electorales, los sistemas polí­ticos y los sistemas sociales se retroalimentan haciendo que surjan nuevos partidos (piensen en los Verdes o en Ciudadanos) u otros desaparezcan (piensen en los partidos agrarios o en UCD/CDS).

Hay un aspecto que hace aún más interesante este debate. Hay seis provincias en las que el PP es tercera, cuarta o quinta fuerza polí­tica: Barcelona, Girona, Tarragona, Leida, Vizcaya y Guipúzcoa. Casi todos los sistemas que serí­an beneficiosos para el PP en Galicia, los que le darí­an el gobierno con mayorí­a simple, le perjudicarí­an severamente en las provincias anteriores. Las segundas vueltas, la formación de coaliciones previas, la declaración de los pactos antes de las elecciones serí­a muy dura para el PP en Catalunya. CiU puede entenderse con el PP después de las elecciones y tratar de hacer asumible el pacto en los cuatro años siguientes pero si CiU si tiene que desvelar el pacto antes o ir en coalición… El PP busca cambiar la ley para solucionar no un problema del sistema electoral o el sistema polí­tico, por éstos se solucionan interactuando entre ellos y con el sistema social, sino un problema concreto y, ojo, en un momento concreto. Llevamos 30 años con estas normas, ¿por qué están mal ahora?

PD: Escribe hoy Vargas Llosa en El Paí­s que, en Latinoamérica se poní­a en consideración el sistema en cada elección y que miraba con admiración la madurez de Estados Unidos donde jamás se cuestionaban las reglas. En Latinoamérica se poní­a en consideración el sistema porque, los que perdí­an, nunca aceptaban su derrota. Es algo que, en España, también conocemos.

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