Marca personal

Esta tarde mi hijo estaba jugando con su moto Moltó que, como la tienen todos los niños del barrio, lleva su nombre escrito en la parte de atrás. Su abuelo José le ha dicho: “vaya Harley que llevas”, a lo que Mario ha respondido, “no es una jaley, es Mario López”. Mi suegro, cuya profusión discursiva ha convertido a mi hijo en un durí­simo negociador, le ha explicado que la moto era marca Moltó, que Harley era el fabricante de motos más prestigioso y que Mario López era un distintivo que voluntariamente poní­a él para distinguir su moto de la del resto de niños. Tal cual; ya he dicho que mi suegro le da explicaciones de varios años por delante, lo que tiene parte buena y parte mala (me quedo con la primera). La discusión ha finalizado con mi hijo levantándose de la moto y enseñando su nombre escrito en la parte de atrás: “mira, abu, aquí­ pone Mario López. La marca es Mario López”.

Joder, he pensado. ¿Es muy complejo realizar marcas personalizadas? Para una empresa, por ejemplo, del sector textil o de las telecomunicaciones o del motor, ¿serí­a muy complicado desarrollar una marca para un cliente? Un Nokia Mario López. Seguro que ya se ha hecho y ha sido un fracaso por cuestiones de desarrollo, distribución, marketing o algo en lo que no estoy pensando. Pero ahí­ queda.

PD: Los chinos lo harán porque no saben que es imposible. 

1 comentario sobre “Marca personal”

  1. José-Luis dijo:

    Una nota de paternidad y dulzura no está nada mal.

    Ah, y un respiro para la planta noble de Génova!

    Buenas noches (y hasta mañana, que no buena suerte…que cursileria, por favor)

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