Un discurso posible

¿Cómo podrá resistir el PSOE la presión de los 170 diputados? Marcando su territorio, delimitando qué es el PSOE e impidiendo que el PP pueda reiniciarse. Y, sobre todo, pidiendo algo a cambio de su suicidio, trasladando la presión. Esta es una propuesta de discurso.

Buenos días:
El grupo socialista comparte que España debe tener gobierno cuanto antes y entiende que el grupo popular tiene que liderarlo. Pero usted, no, señor Rajoy. Tenemos que comenzar un tiempo nuevo, un tiempo limpio y, por eso, usted no puede estar al frente del mismo. Yo no me voy a escaquear. No voy a ponerme de perfil, no voy a hacer chistes, ni a ridiculizar a nadie. Garantizo que el grupo socialista dará su abstención a otro candidato propuesto por el grupo popular; otro candidato que no esté relacionado con los más de treinta casos de corrupción en los que está inmerso su partido. Más de treinta casos y más de 800 personas. No son hechos aislados, señor Rajoy, no son manzanas podridas, es algo sistémico y, usted, por acción u omisión, es responsable como presidente de su partido. Sé que le gusta huir, pero no puede hacerlo.

¿Cómo puede pedir usted mi apoyo? Cuando estábamos trabajando para la paz, me dijo que estaba traicionando a los muertos. Sí, señor Rajoy, porque lo que se dice al secretario general del PSOE se dice a todos los militantes. Yo no estoy al frente de una organización para gestionar el poder, para recibir favores a cambio de contratos. Tampoco, dirijo un grupo de amigos que se meten en política a ver qué pasa y hoy son de izquierdas y al día siguiente, no. Estoy al frente de un partido con más de 100 años de historia, con gente que lo ha votado durante cuatro generaciones, con gente que ha dado su vida por él. Tengo una responsabilidad. Sé que no es una palabra que le sea familiar.

No ha ido lo único que usted le ha dicho al PSOE. Cuando estábamos construyendo una alternativa para la construcción autonómica, nos dijo que estábamos rompiendo España. También dijo que estábamos destruyendo la familia cuando aprobamos el matrimonio igualitario. Cuando comenzaba a investigarse el caso Gürtel, usted dijo que estábamos montando una inquisición. El caso Gürtel, señor Rajoy, el mismo cuyo juicio va a comenzar en breve, ¿todos estamos contra usted o era verdad?

En una de sus condiciones, el grupo de Ciudadanos pide apartar de cualquier cargo público a una persona imputada. Su partido, señor Rajoy, lo está; el Partido Popular en su conjunto está siendo investigado. El único precedente es el Grupo Independiente Liberal, el GIL. No creemos que todos sus dirigentes y militantes estén manchados, pero hay un generación que sí lo está. Reconocer el problema, reconocer que ha habido corrupción y que muchas personas se han beneficiado de ella, cobrando los sobresueldos de Bárcenas, es un buen inicio.

Como digo, no ha sido lo único que nos ha dicho: “bobo solemne”, “cobarde sin límites”, de tener una “desfachatez sin límites”, sí, el mismo que envía el mensaje de “Luis, sé fuerte”, “irresponsable”, sí, el mismo que no acepta los encargos del Jefe del Estado, de “grotesco”, de “frívolo”, de “acomplejado”, o de “confuso”. También nos ha acusado de hablar “en batasuno”, de chalanear “con los terroristas”. Usted, señor Rajoy, incluso permitió que personas de su partido insinuaran que el PSOE había permitido el ataque terrorista más terrible de nuestra historia.

El grupo socialista comparte que España debe tener gobierno cuanto antes y entiende que el grupo popular tiene que liderarlo. El grupo socialista debe pasar a la oposición, pero no puede huir de su responsabilidad y debe dar soluciones. Damos un paso al frente. Como he dicho, garantizo que el grupo socialista dará su abstención a otro candidato propuesto por el grupo popular. Busquen a alguien limpio, a alguien competente, a alguien que pueda representar el tiempo nuevo que necesita España. Dé un paso atrás, señor Rajoy. Dudo que, por primera vez en su carrera política, vaya a tener patriotismo, generosidad, y sentido de estado, pero debería intentarlo. Si usted considera que su sillón es lo más importante, el grupo socialista no lo apoyará. No vuelva a huir, señor Rajoy.

2 comentarios sobre “Un discurso posible”

  1. Javier dijo:

    Gracias una vez más por seguir ahí a pie del cañón regalándonos un poquito de lucidez, Jorge.
    ¿Y poner como fecha de unas terceras elecciones el 25 de diciembre…? Está claro que la sensación de impunidad degenera tanto al individuo como al grupo. ¿Pero siempre debe quedar alguien que mantenga la compostura, no? Aunque no alce la voz.

    Un abrazo

    Javier

  2. jorgedioni dijo:

    Bueno, la fecha es una jugada táctica (un poco burda) para presionar: “usted nos obliga a votar en Navidad”. Y, claro, potenciar la abstención, que siempre es ajena.

    Gracias a ti. Un abrazo grande.

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