Un asunto sin importancia

Parece una reivindicación sectorial, una queja recurrente, un asunto menor. La información de El Economista, firmada por Eva Díaz y Javier Romera, se titula “Defensa gasta 4.417 millones desde 2012 y vuela con helicópteros de más de 40 años” y su comienzo tampoco es sorprendente: “El Ministerio de Defensa lleva gastados en los últimos tres años un total de 4.417 millones de euros en programas de armamento…”.

Lo interesante aparece en el sexto párrafo:

En septiembre de 2011, el Gobierno aprobó una inversión total hasta el año 2030 que oscilaba entre los 31.600 millones y los 36.875 millones de euros. Sin embargo, en mayo de 2013, Defensa recortó ese plan y fijó la nueva horquilla en torno a los 29.500 millones, lo que supone 7.000 millones menos respecto al máximo que entonces se conocía.

Ostras, en septiembre de 2011. Los Programas Especiales de Armamento se iniciaron a finales de los noventa y esta inversión, aprobada tras dos años de impagos a suministradores, recoge los planes anteriores. Fue sólo un trámite; quizá, una reestructuración. Pero septiembre de 2011 es una fecha muy significativa.

Esto quiere decir que el gobierno Zapatero en su agonía final, con las elecciones ya anunciadas desde julio, y después de aprobar los recortes de mayo de 2010, la reforma laboral de septiembre de 2010, la bajada de las pensiones de enero de 2011 y la reforma de la Constitución de agosto de 2011, aprobó un compromiso de gasto público de casi 40.000 millones de euros.

Esto quiere decir que mientras se aprobaban todas las medidas de austeridad del párrafo anterior, mientras se decía que no había dinero y que la ciudadanía había vivido por encima de sus posibilidades, mientras se convertía la deuda privada en pública con el shock de la deuda y a las puertas de una segunda recesión, Carme Chacón, ministra de Defensa, negociaba un compromiso de gasto público de casi 40.000 millones de euros.

40.000 millones, un asunto sin importancia.

PD: Carme Chacón (PSOE) no es el único político de esos años en activo. El Jefe de Estado Mayor de la Defensa (rango de secretario de estado) de esos años, Julio Rodríguez, también es candidato (Podemos). Quizá, ese paso al frente de alguien que estuvo dentro del gobierno que adquirió esos compromisos (y que sabe cómo se negociaron) fue lo que molestó al actual titular de Defensa.

Ambos, Chacón y Rodríguez, deberían dar alguna explicación sobre esos 40.000 millones. Que seguro que la hay.

Deje un comentario