El censo (por qué es lógico que un barcelonés empadronado en Cuenca no pueda votar en la consulta)

La escritora Marta Rivera de la Cruz se cuestiona la ley de consultas catalana en dos tuits: “En el referéndum catalán podría votar un belga que lleve 1 año en BCN, pero no un barcelonés que lleve 3 meses viviendo en Cuenca. En fin…” y “en el referéndum catalán podrían votar los catalanes residentes en el extranjero, pero NO los residentes en el resto de España. En fin…”.

Básicamente, en la hipotética consulta podrán votar los que cumplan los requisitos legales. A saber: inscritos en el registro de población mayores de 16 años, ciudadanos de la UE residentes en Catalunya desde hace un año o ciudadanos no comunitarios con tres años de residencia legal, y lo que ella llama ‘catalanes residentes en el extranjero’. Es decir, las personas inscritas en el censo de electores residentes en el extranjero (CERA) que hayan consignado en su alta un domicilio en la comunidad autónoma de Catalunya.

Pero Cuenca no es el extranjero. Un barcelonés que lleve tres meses viviendo allí podría votar si sigue inscrito en Barcelona. Si se ha empadronado en la ciudad de José Luis Perales votará en las próximas elecciones autonómicas de Castilla-La Mancha y en una hipotética consulta sobre la independencia de La Mancha. De momento, Catalunya y Castilla-La Mancha pertenecen al mismo estado y no puede haber doble voto. Si Catalunya se independiza, quizá ese catalán residente en Cuenca pueda elegir al próximo presidente de la Generalitat.

Quizá involuntariamente, los tuits de Marta Rivera abren un camino complejo. “Catalanes en el resto de España”, dice. ¿Quiénes son? ¿los que hayan nacido allí?, ¿los que hayan vivido allí?, ¿cuánto tiempo?, ¿los descendientes de los nacidos allí? Uf. Parece extraño que Neymar pueda votar la independencia de Catalunya y Joan Plaza, entrenador del Unicaja de Málaga, no (si es que está empadronado en Málaga). Pero lo contrario sería devolver al origen una prevalencia que la modernidad ha hecho desaparecer. Afortunadamente.

PD: Y si hablamos de cosas extrañas. Quizá la mayor se produjo en el referéndum constitucional español. 40 días antes de su celebración, se cambiaron los criterios del censo para que entraran los mayores de 18 años. Es interesante leer las dos noticias. La que decía que no se podía hacer y la que explica que se ha hecho.

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