A la vanguardia del siglo XXI

Dice Ruiz Gallardón que su reforma de la ley del aborto “nos sitúa a la vanguardia del siglo XXI”. Puede tener razón. En ningún sitio está escrito que la historia tenga forma de relato y, menos aún, que tenga un sesgo moral, y, para nada, que ese sesgo sea positivo. Se puede volver al analfabetismo, al trabajo infantil, la teocracia, la servidumbre, a la esclavitud, a todas esas cosas que creíamos haber dejado atrás. El siglo XXI puede desarrollar gobiernos verticales, abiertos y colaborativos o formas totalitarias que han demostrado su productividad.

Puede suceder.

Solo es cuestión de no hacer nada. Ni siquiera, darse cuenta.

PD: Los tres primeros equipos de la Liga están patrocinados por dictaduras y nadie dice nada. No hacer, ni siquiera decir.

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