Adelson solo pedía un marco regulatorio estable, como las eléctricas

Leo en El Economista:

Adelson demandaba una regulación hecha a medida, que blindara su negocio en España ante posibles desavenencias.

[…] Solicitaba que el Gobierno se hiciera cargo de las pérdidas si el proyecto no resultaba rentable, según confirmaron a este periódico fuentes cercanas a la operación, o que se devolviera toda la inversión realizada en caso de que las normativas se modificaran cuando el complejo todavía estuviera en proceso de construcción.

[…] La restricción de entrada a nuevos operadores en el mercado.

[…] El magnate pretendía además “que se ignorase la ley de blanqueo de capitales en el recinto proyectado en la Comunidad de Madrid y gozar de un tratamiento fiscal permanente y privilegiado frente al resto de sectores económicos del país”.

Supongo que Adelson no quería poner un duro y que lo hicieran las administraciones y los bancos porque esto que cuenta El Economista tampoco es para tanto.

Lo que pedía Adelson es lo que el resto del empresas del Ibex llaman marco regulatorio estable. Hacerse cargo de las pérdidas si el proyecto no resulta rentable es algo a lo que estamos acostumbrados; por ejemplo, las radiales de Madrid, las cajas o los hospitales privatizados. Restringir la competencia, como las farmacias o los estancos, o dirigir la demanda, como se hace en la sanidad privatizada, o un tratamiento fiscal privilegiado, como las empresas del Ibex o las tecnológicas que tributan en paraísos fiscales, tampoco es algo extraño.

Adelson ni siquiera pedía un trato como el de las eléctricas. Hoy leemos: “España duplica el precio de la luz en diez años. Una familia española paga un 70% más por el recibo eléctrico que una francesa”.
Sobre las eléctricas. Hoy publica El País la historia de una obra pública privada, una presa.

[…] En 1917, el Estado autoriza un embalse hidroeléctrico en el río Ara que inundaría Jánovas y otros núcleos. El pueblo tenía unos 200 vecinos y está pegado al río, que ayer tenía buena parte de la superficie congelada. La obra fue cambiando de manos y de diseño hasta que en 1951 el Gobierno la declara de interés general. Eso permite a la eléctrica Iberduero expropiar los terrenos. En 1961 se publica la expropiación forzosa,

[…] Entonces comienza la dinamita para volar las casas, el alcantarillado y los accesos.

[…] “Los ingenieros volaban las casas con dinamita para que nos fuéramos. No solo nunca nos pidieron perdón, sino que cuando nos veían nos miraban mal”, cuenta Toni. Junto a él está Javier, el mayor de los seis hermanos Garcés. A sus 64 años recuerda haber estudiado en la escuela, la que un día de 1966 fue cerrada sin previo aviso: “Entró la Guardia Civil, sacó a la maestra y a los niños, y la echaron abajo”.

[…] Con el Gobierno de Felipe González el acoso expulsa a los últimos resistentes y derriba la última de las 42 casas.

[…] Su familia recibió unas 100.000 pesetas en 1961 por sus tierras y la casa y ha tenido que pagar unos 3.500 euros de vuelta a Endesa por la mitad de ellas y su vivienda: “Restaurar mi casa cuesta unos 350.000 euros.

Entró la Guardia Civil, sacó a la maestra y a los niños, y la echaron abajo. Por el interés general de una empresa privada. Los sobres no son de ahora.
PD: Hoy leo que el Gobierno podrá paralizar procesos de justicia universal por interés general (lo ha pedido China). Es un concepto que también ofrece unas enormes posibilidades. Solo hay que tener imaginación.

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