Una enorme serie de increíbles posibilidades

Estos dos años de reformas y decisiones del gobierno de Rajoy ofrecen una serie de increíbles posibilidades a cualquiera con una cierta amplitud de miras. En este tiempo, el gobierno ha tomado decisiones de carácter legislativo (leyes, sentencias, doctrinas, etc.) que, en lugar de hacerse para todos, tal debería ser la base, estan pensadas para cuestiones o personas concretas y, por eso mismo, tienen un gran potencial. Solo necesitan un espíritu emprendedor.

Supongo que la izquierda española critica esas leyes porque no tiene ese espíritu o porque no tiene visión a largo plazo o porque no se ve gobernando. O, quizá, porque, a pesar de que dice que lee mucho a Lenin, es bastante demócrata.

La última medida es la decisión de que ningún condenado por delitos contra las instituciones y administraciones públicas pueda ser nombrado para el ejercicio de un alto cargo público mientras no se cancelen sus antecedentes penales. Carlos E. Cué advirtió que se trata de una modificación anti Otegi y, añado, excarcelados de ETA porque, entre esos delitos están los de terrorismo. Se trata de que Parot no sea diputado, pero es una ley con mucho potencial.

Entre los delitos contra las instituciones están la prevaricación de funcionarios, la infidelidad en la custodia de documentos y violación de secretos, el cohecho, el tráfico de influencias o la malversación. Con una policía, una agencia tributaria, una fiscalía y un poder judicial normal se condenaría a mucha, mucha, mucha gente. Con una agencia tributaria y una policía controladas acorde a la doctrina Montoro, una fiscalía jerárquica, como la de Gallardón, y un poder judicial de afiliados y colegas siguiendo la doctrina Enrique López-Pérez de los Cobos, se puede condenar por esos delitos a toda la oposición. El que no ha hecho, no lo impidió y, si no, colaboró en el encubrimiento. Todos detenidos y en Fies, siguiendo la doctrina Alfon.

Toda esa gente, además de su condena, estaría entre uno y cinco años para acceder a cargo público, que es lo que se tarda en cancelar los antecedentes. La oposición no podria reorganizarse porque seguro que incumpliría alguno de los artículo de la Ley de Seguridad Ciudadana. Y nadie te podría preguntar porque puedes elegir quién te pregunta. Y, si alguien se revuelve, con los Mossos y sus sutiles técnicas de relajación.

Solo con las leyes que hay, las costumbres adquiridas y la degradación institucional creada puedes quedarte sin oposición y, a partir de ahí, seguir explorando la enorme serie de increíbles posibilidades que ofrecen las reformas de Rajoy.

PD: Otro día hablaremos de cómo crear un cuerpo parapolicial gracias a la Ley de Vigilancia Privada.

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