Alfonso Guerra no entendió bien

Dice Alfonso Guerra: “Los nacionalistas dijeron en 1978 que tenían suficiente. Fuimos ingenuos”. En la entrevista de El País sostiene:

“Igualmente, el artículo 2 fue una de las cosas más discutidas. Y la verdad es que los nacionalismos estaban muy de acuerdo. En aquel debate el nacionalismo de CiU y PNV se pronunció contra la autodeterminación. Claro, es tremendo que al cabo del tiempo digan que siempre han defendido eso, ahora que defienden la independencia. No es verdad: sus representantes dijeron que la Constitución era ya su autodeterminación. Y ahora están en otra tesis. No son leales a lo que defendieron en 1978″.

El PNV votó contra una enmienda concreta de Letamendia (EE) sobre el derecho a la autodeterminación, pero el resto del discurso de Guerra no es cierto y puede consultarse. [Es un reportaje interesante en el que se da un dato que hoy tiene una lectura interesante: el sillón de Roca en la ponencia constitucional fue cedido por el PSOE]

Tras conocerse el primer borrador, varias personalidades del PNV se reunieron en un convento de Amorebieta y de ahí salieron cosas como “un pacto foral con la Corona”, figura rescatada del XIX y recuperada por Ibarretxe. Se decía: “Se renueva el Pacto foral con la Corona, manteniendo el Rey en dichos territorios los títulos y facultades que tradicionalmente hubieran venido ostentando sus antecesores”. La negociación con el “Gobierno de la Corona” la llevaría a cabo el Consejo General Vasco y se recordaba que en 1837 la Diputación liberal de Vizcaya había dejado claro que “no reside en las Cortes y en poder alguno del Estado la facultad de destruir ni modificar las instituciones fundamentales de este país sin el asentimiento de su Junta General legítimamente convocada”. Tomá. No es lo que dice Guerra que el PNV defendía.

Los grupos mayoritarios, UCD y PSOE, consideraron fuera de lugar, y de tiempo, todo lo anterior y comenzo una negociación enturbiada por la presencia de Arzalluz, diputado en Madrid, que aceptaba cosas que después no eran refrendadas en Bilbao, de donde volvía con propuestas que él mismo sabía que eran inaceptables. Un día, el acuerdo estaba ultimado; al día siguiente, roto. Al final, el grupo del PNV se ausentó de la votación en pleno del texto constitucional.

El 31 de octubre, el Euskadi Buru Batzar recomendó la abstención en el referéndum. Garaikoetxea, presidente del PNV, dijo: “el texto actual no recoge el sentido con el que el PNV entiende que podría configurarse un modelo de Estado sobre la base del reconocimiento de los derechos del pueblo vasco, que no se reflejan satisfactoriamente, a nuestro modo de ver, en esta Constitución. También anunció lo que Guerra considera una deslealtad posterior: “[El PNV] luchará por extraer de la nueva legalidad que consagre esta Constitución todas las facultades de autogobierno que permita, aunque las mismas tengan que ser consideradas como un anticipo a cuenta de lo que nosotros consideramos nuestro derecho”.

Quizá fue Guerra el que no entendió bien.

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