El invierno de los emprendedores

Hace unos meses, alguien comentó que cada vez veía más fruterías en su barrio. Y panaderías, peluquerías, centros de estética, sitios donde quitan los piojos a los niños y donde unos peces marrones te comen los pies. Hay muchas cosas nuevas. En Madrid, por ejemplo, también se han creado muchas empresas; de enero a julio unas 60 al día.

Más que el establecimiento de una cultura emprendedora, es que no había más remedio. La gente no tiene trabajo y, antes que quedarse en casa, monta algo, lo que sea. Los que tienen dinero, por la indemnización, por el pago único de la prestación o por la red familiar, abren algo, una ludoteca o un lugar donde te cortan las uñas en fractales.

El problema es que todo eso necesita gente que se deje el dinero en esos sitios. Y no los hay. La sociedad de consumo necesita amplios grupos sociales con excedentes periódicos de renta y los grupos sociales que tienen esos excedentes cada vez son más reducidos. El invierno de los emprendedores será duro porque el gasto cautivo, impuestos (municipales, autonómicos o estatales) o servicios (luz, agua, gas, etc.) crece y crece. Y, si caen, ya no hay red.

2 comentarios sobre “El invierno de los emprendedores”

  1. jahiime dijo:

    http://kaosenlared.net/america-latina/item/53639-%C2%A1%C3%A1brete-un-videoclub-pepe.html

    Saludos.

  2. JL dijo:

    Totalmente de acuerdo. El insigne González Pons dijo que con el gobierno del PP se crearían 3.500.000 de empresarios. De poco vale, si a la vez no se crean 3.500.000 de consumidores.

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