Dimisión

Aunque nos joda, cabe poca indignación con la corrupción desvelada por Luis Bárcenas. La reacción más extendida es más la vieja hipocresía española de cabrearse cuando otros descubren la mierda bajo la alfombra. Cómo coño no lo va saber el dueño de la casa, si la ha metido él. Cuando el PP ganó las elecciones con millones de votos y decenas de apoyos, ya tenía unos quinientos cargos públicos imputados. Parecen muchos, pero las cuentas salen: solo en la provincia de Alicante se rozaba el centenar y, en Baleares, se superaba.

Para acabar con la corrupción, basta con no apoyarla, con no mirar hacia otro lado o defender a los corruptos cuando son pillados diciendo que son personas honorables y que su acusación perjudica un supuesto bien mayor, el partido o el país. No existe ese bien mayor. Para acabar con la corrupción, no tiene que dimitir el gobierno; tiene que hacerlo buena parte del país.

Pero eso no va a pasar y no pasará nada.

PD: La crisis del PP, de la CEDA, es un Juego de Tronos que solo veremos como espectadores. El personal no puede aspirar a convertirse en ciudadanía en unas horas. No cabe la presión popular y menos, de los votantes del PP, herederos de los serviles decimonónicos. Como hace meses, como hace años en un folletín titulado Asesinato en Maitines, apuesto por la Khaleesi Soraya.

PD2: Aunque TVE dedique el telediario a la importante noticia de que en verano hace calor, el caso sale en la prensa extranjera donde el titular es corto: Spain Barcenas affair: Documents ‘implicate PM Rajoy’. Esto debilita la posición española en cualquier negociación y las habrá y duras.

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