Menos satélites y más toros; menos renovables y más procesiones

El País publicó ese fin de semana esta información de Alicia Rivera:

España recorta un 75% su inversión en el sector espacial

La inversión de España en los programas de la Agencia Europea del Espacio (ESA), que retorna íntegramente en forma de contratos para la industria del país, se ha reducido a menos de un cuarto respecto al nivel de los últimos años. Frente a unos 350 millones que España venía comprometiendo en la última década en las reuniones ministeriales de la ESA (en las que cada país asume sus compromisos financieros en función de los intereses de su industria), ahora ha puesto sobre la mesa únicamente 83 millones. El sector industrial español, de alta tecnología, está más que alarmado, y los líderes empresariales hablan de “pánico”, “pérdida de empleo”, “deslocalización a otros países” y “pérdida de capacidad exportadora y tecnológica”.

Hace un mes, Rafael Méndez publicó esta información:

España se cae de la agenda verde internacional

El cambio de política española en renovables desde que llegó el PP al poder no termina en la moratoria a las primas de lasrenovables ni acaba en la frontera. España ha renunciado a mantener su puesto entre los 21 países del consejo que gestiona la Agencia Internacional de Renovables (Irena), un organismo con 130 Estados fundado en 2009 gracias al impulso de España. El Ministerio de Industria no ha presentado su candidatura a mantener la silla ni ha mandado ningún alto representante a la asamblea del organismo en Abu Dabi. Aunque un portavoz de Irena lo atribuyó a una rotación normal, Alemania, Francia, Dinamarca y otros países repetirán previsiblemente y han presentado candidatura. Este diario intentó ayer, sin éxito, obtener la versión de Industria.

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Wert dará más dinero al toreo por ser “un bien cultural” 

Más dinero es más de los aproximadamente 500 millones que recibe anualmente el sector de dinero público.
Como todo el mundo sabe, el sector espacial y el energético no valen para nada y son una mierda comparado con los toros y las procesiones, que tienen mucho futuro y son muy nuestros y no se pueden explicar.

El atraso de dentro de cinco o seis años lo estamos cimentando, y muy sólidamente, hoy.

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