Ultimátum (capítulo final)

El 10 de junio de 2011 publicó Claudi Pérez en El País:

Ultimátum a Islandia para que pague a Holanda y Reino Unido

La asociación europea de libre comercio amenaza con recurrir a la Justicia si el país no abona los 4.000 millones por la bancarrota de uno de sus bancos

Tres meses para pagar. Islandia tiene ese plazo límite para compensar a los Gobiernos británico y holandés con unos 4.000 millones de euros si no quiere ir a los juzgados. La asociación europea de libre comercio (EFTA, por sus siglas en inglés) anunció ayer por carta al Ejecutivo islandés que tomará medidas legales al final de ese periodo para poner fin al denominado caso Icesave, una filial de uno de los grandes bancos islandeses (Landsbanki) a cuyos clientes compensaron los fondos de garantía de depósitos holandés y británico tras la quiebra de la entidad. El Parlamento islandés ha llegado en dos ocasiones a acuerdos para hacer frente a ese pago. En ambos casos, la negativa del presidente Ólafur Grímsson a firmar la ley obligó a convocar sendos referéndums. Las dos veces los islandeses votaron no al pago de esa factura por los desmanes causados por una de sus entidades financieras.

La EFTA sostiene que Islandia está obligada por las leyes europeas a garantizar una compensación de 20.000 euros a los clientes de su filial Icesave, que captaba depósitos en Reino Unido y Holanda ofreciendo altas remuneraciones. Pero los islandeses sostienen que no están obligados a efectuar ese pago. Y aducen que fue el Gobierno británico el que precipitó la bancarrota de Islandia al aplicar las leyes antiterroristas a la banca del país del ártico para evitar la fuga de capitales. Cerca de 350.000 personas en Reino Unido y Holanda perdieron sus ahorros cuando eso sucedió, en octubre de 2008, el fatídico mes de la quiebra de Lehman Brothers. Se trata del segundo aviso serio de la EFTA en poco más de un año. Islandia “debe asegurarse de pagar la compensación antes de que las condiciones prescriban”, dijo Per Sanderud, el presidente de la EFTA.

El caso islandés es excepcional en muchos sentidos. Islandia se vio obligada a dejar quebrar a sus bancos. Pidió ayuda al FMI y se vio abocada a una grave crisis económica que supuso una fuerte devaluación de su moneda, una subida de impuestos y un fuerte recorte del gasto público. Inyectó miles de millones de euros en sus bancos para evitar un pánico financiero, y mantiene desde hace ya más de dos años un corralito que impide a los islandeses disponer libremente de sus ahorros. Pero Islandia también promueve un cambio en la Constitución, los islandeses han votado por dos veces en contra de pagar por los desmanes del sector financiero, e incluso la fiscalía islandesa ha encausado a varios banqueros y al exprimer ministro, Geeir Haarde, por su gestión de la crisis. Paradójicamente, Islandia está saliendo de la crisis con más holgura que Irlanda, que garantizó el 100% de las deudas de sus bancos y se vio obligada a pedir un rescate a la UE y el FMI cuando el déficit público se disparó por ese motivo. Los seguros de impago de deuda (CDS) islandeses -que indican la probabilidad que asignan los inversores a una suspensión de pagos- son ahora mucho más baratos que los irlandeses.

“Es casi como si el impago de las deudas acumuladas por un sector bancario fuera de control y la depreciación del tipo de cambio funcionaran mejor (incluso desde el punto de vista de los inversores) que socializar las pérdidas del sector privado y mantenerse en un sistema con un tipo de cambio fijo”, escribe hoy el Nobel Paul Krugman en su blog del New York Times.

Hoy publica El Economista:

Islandia gana la batalla: no compensará a Reino Unido y Holanda por la quiebra del Icesave

Tras casi dos años de lucha en los tribunales, los jueces han dado la razón a Islandia y a su decisión no pagar por la debacle bancaria del Icesave. El país ha ganado la batalla legal para evitar indemnizar a los gobiernos británico y holandés, que en abril de 2011 decidieron demandarle para recuperar los 3.474 millones de euros que adelantaron a los ahorradores de la entidad, cuando quebró en 2008.

La Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) ha rechazado este lunes todas las demandas contra Islandia, al dictaminar que no ha incumplido la directiva relativa a los sistemas de garantía de depósitos, debido a la magnitud de la crisis sistémica que experimentó el país.

Asimismo, y según informa Financial Times, la EFTA considera que Islandia no ha discriminado entre los depositantes de su propio país y los del Reino Unido u Holanda al cubrir el importe invertido por los clientes domésticos pero no el de los extranjeros.

Holanda y Reino Unido decidieron llevar a Islandia a los tribunales en abril de 2011 después de que los islandeses rechazaran por segunda vez en poco más de un año y en referéndum, una ley para indemnizar a 300.000 ahorradores británicos y holandeses, clientes del banco.

En el momento en que Islandia se negó el incidente desató una pelea diplomática de gran envergadura, con Islandia negándose a pagar y el Reino Unido utilizando incluso “legislación antiterrorista” contra el Estado.

Ahora Islandia ha reaccionado con alivio:  “Es una gran satisfacción que el país haya ganado la partida en el caso Icesave, la sentencia del Tribunal de la EFTA pone fin a una etapa importante de un largo proceso”, ha señalado el gobierno, en declaraciones que recoge el FT.

La incertidumbre sobre la cantidad total a pagar por Islandia, con una población de apenas 320.000 habitantes, debido sobre todo a la inestabilidad de la corona islandesa, fue uno de los principales argumentos destacados por los opositores a la ley y que pudo haber impulsado el voto negativo.

El caso Icesave, filial del también quebrado Landsbanki, atrajo a cerca de 350.000 ahorrardores del Reino Unido y Holanda debido a sus altos rendimientos. Tras la quiebra del Landsbanki, los gobiernos británico y holandés decidieron indemnizar a los ahorradores y posteriormente exigieron a Islandia la devolución del dinero que ellos mismos adelantaron.

“Islandia, en esencia no tenía otra opción, defendió en su momento el presidente de Islandia Ólafur Ragnar Grímsson.

“Si se tomara el tamaño relativo de la economía de Islandia y la economía británica”, declaró, “y se transfiriera a la economía británica la suma que el gobierno británico estaba pidiendo a los contribuyentes islandeses como responsables de los errores de este banco privado, habría sido igual […] que pedir a los contribuyentes británicos que fueran responsables de una factura de 800.000 millones de libras de un banco británico caído en España, Italia y Grecia”.

El colapso de Icesave y otros dos bancos islandeses sumió al país en la bancarrota y fue rescatado por el FMI en 2008.

Islandia mantuvo como privada una quiebra privada, algo que, hasta hace veinte años, se conocía como capitalismo liberal y que hoy es una peligrosa doctrina revolucionaria. España hizo lo contrario.

1 comentario sobre “Ultimátum (capítulo final)”

  1. Ignacio Ferrando dijo:

    Estupendo artículo, Dioni! Clarifica muchas cosas y, desde luego, deja claro que también se le puede plantar cara al orden económico mundial. Un abrazo.

Deje un comentario