La fiebre del oro

Leo en El País:

La fiebre del oro empobrece Grecia

a población teme por los recursos hídricos de la zona. “En la tierra hay muchos minerales y, entre ellos, arsénico en porcentajes altos… No sabemos qué puede pasar”, comenta Toskas. En las conversaciones con los que se oponen al proyecto, el arsénico se nombra a menudo. Dicen que el proceso que la empresa quiere utilizar para extraer el oro —llamado flash smelting— no es factible en un sitio con altas concentraciones de arsénico. […]

El joyero resume las preocupaciones de la gente, también de aquellos que, como él, no han participado en las movilizaciones. “El agua que bebemos viene del monte. Si se contamina, ¿qué hacemos?”, dice. Luego está el turismo: “¿Usted cree que alguien vendría si supiera que a pocos kilómetros hay una mina?”. […]

En diciembre de 2003, el Gobierno griego se hizo con el control de la mina tras un acuerdo extrajudicial con TVX Hellas, la antigua propietaria, que dio por cerrado el proyecto tras las protestas de la población local. El Estado la compró por 11 millones de euros y el mismo día la vendió por la misma cifra a Hellas Gold, fundada tres días antes, cediendo todos los derechos de explotación. Poco después, el 95% de las acciones de la compañía fueron adquiridas por la canadiense European Goldfields (EG). En una auditoría, el valor de mercado de la sociedad se estimaba entonces en unos 400 millones de euros.

¿Qué dice la empresa? Lo de siempre.

“Nuestras operaciones crearán más de 5.000 empleos directos e indirectos”

“el estudio de impacto ambiental para las minas de Calcídica ha necesitado cinco años para ser preparado, revisado y aprobado por el Estado griego”. En cuanto al proceso de producción, la compañía dice haber efectuado “pruebas para determinar que puede usarse con éxito”.

Todo está en regla y, si no, pues se cambia la ley. Si su región se va al carajo, esos 5.000 se lo van a pasar en grande.

Dentro de veinte años, alguien se quejará de que no le avisaron.

Deje un comentario