La esclavitud no se abolió por consenso

Uno de los errores más extendidos es pensar que las cosas son como son porque tenían que ser así. Es decir, que la historia tiene una voluntad de relato donde todo tiene un sentido, causa y consecuencia, todo inevitable. Un error complementario es añadir el concepto de progreso, que sostiene que ese sentido es positivo, que el relato de la historia tiene una calidad moral que hace que las cosas vayan a mejor (positivo y mejor son conceptos discutibles, pero sirve su uso común).

La existencia del progreso viene de la religión, donde la parada final es el reino de dios y ha sido asumida por las ideologías o ciertas popularizaciones de la ciencia. Pero es mentira. La historia está llena de saltos atrás y de grupos de gente que se fueron al carajo y, en la mayoría de casos, lo que se presenta como progreso moral abstracto es una explicación a posteriori de una serie de condiciones más pragmáticas.

La abolición de la esclavitud es un buen ejemplo. Suele presentarse como algo lógico, dentro del progreso moral de las sociedades, pero siempre hay una explicación menos poética: la mayor productividad de los empleados libres, la reducción del peligro de revueltas, la necesidad de integrar nuevos grupos de consumo o la presión de la competencia no esclavista. La abolición de la esclavitud en EEUU es un buen ejemplo de esto último.

La guerra de secesión americana siempre ha sido explicada como una lucha entre los bondadosos yanquis y los despiadados sudistas. Perdón por el marxismo, pero no fue así o no fue solo así. Hace años, leí una historia de EEUU (no recuerdo el título, maldita sea) donde se demostraba que hubo tolerancia hacia el esclavismo del Sur hasta que los hacendados comenzaron a pasar del sector primario al secundario. El Norte industrial hizo la proyección, se vio derrotado económicamente y se optó por el camino de la tensión.

Evidentemente, no solo fue eso. También había otras cuestiones como el poder del gobierno central o el equilibrio entre estados esclavistas y no esclavistas, roto por el avance hacia el oeste y muchas más. La historia es muy compleja. Evidentemente, hacia falta envolverlo. Nadie va a la guerra por un punto del PIB o por qué tribunal es el competente. Hacían falta palabras, como derechos, libertad o igualdad, y gente que las dijera, como Lincoln. Hacía falta La cabaña del tío Tom. Ganada la guerra y asegurada la estructura económica, los derechos civiles pudieron esperar un siglo más.

Pero las palabras pueden cambiar porque también lo ha hecho el sistema económico. Hace unos meses, Petros Dukas, ex ministro de finanzas de Grecia y miembro del partido conservador, señaló que los desempleados griegos deberían trabajar gratis y de forma voluntaria. Proponía: “los municipios e incluso el sector privado debería invitar a los desempleados griegos a trabajar sin coste para las empresas”. Explicó que la mayoría de las empresas no pueden pagar y es importante para los desempleados tener algún tipo de acción, que sería bien vista por sus posibles futuros empleadores. Hacer currículum.

Conviene recordar que la esclavitud no desapareció por consenso, sino por factores económicos, políticos y sociales. Conviene recordarlo porque puede volver. Y sin que nos demos cuenta.

PD: El sistema español de hipotecas se parece bastante a la antigua servidumbre de la tierra.

3 comentarios sobre “La esclavitud no se abolió por consenso”

  1. jordi dijo:

    yo lei por primera vez esta versión sobre la guerra de secesión estadounidense, si no me falla la memoria, en una obra de Paolo Freire titulada “Pedagogia del oprimido”.

  2. jordi dijo:

    yo lei por primera vez esta versión sobre la guerra de secesión estadounidense, si no me falla la memoria, en una obra de Paolo Freire titulada “Pedagogia del oprimido”. Por otro lado excelente blog

  3. jorgedioni dijo:

    He localizado el libro que me comentas. Lo leeré. Gracias.

    El problema es que el mío se llamaba Historia de Estados Unidos, un título demasiado general.

    Muchas gracias por tu comentario.

    Un saludo

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