Lo mejor que le podía pasar a la cultura española

Hace tiempo, plantee la elaboración del Índice Papito para incorporarlo al análisis del panorama musical. El índice combinaría el nivel de repetición de las obras (discos de éxitos, versiones, dúos, remasterizaciones, etc…), el nivel de cacofonía (idénticas pautas musicales) y, después, dividiría la presencia en medios enlatados y buclólicos, de bucle, (TV, radios) con los medios presenciales y abiertos (conciertos y la red). Nos saldría una clasificación, el Índice Papito, que después deberíamos comparar con los más vendidos o los más famosos o los más premiados y, entonces, tendríamos el nivel de regurgitación musical del país. Sospecho que, en los primeros, puestos tendríamos a Miguel Bosé, Sergio Dalma, Alaska, Melendi o Jarabe de Palo, dos maestros de la cacofonía. Se mire como se mire, no es lo mismo establecer un sonido propio que hacer siempre canciones con palabras llanas.

Aunque no era su intención, es probable que el Gobierno solucione el problema de regurgitación cultural (el índice es ampliable a otros sectores) echando mano de soluciones liberales, muy del gusto de su Secretario de Estado, José María Lassalle (aunque es probable que también sea una coincidencia porque su principal proyecto, la ley de mecenazgo, está en vía muerta). Se trata de la destrucción creadora, término ideado por el sociólogo alemán Werner Sombart, pero popularizado por el economista austriaco Joseph Schumpeter. Según este señor, periódicamente, lo nuevo se carga a lo viejo; es decir, los emprendedores, los nuevos productos o las nuevas formas de producción y distribución destruyen, de una forma traumática, el tejido empresarial anterior. Nada nuevo. Lo que sí aporta esta teoría es la base ideológica para desentenderse de las convulsiones económicas (que es como los liberales llaman a la miseria ajena) y facilitar los flujos de dinero a sectores afines (usando la excusa del emprendimiento). La teoría, sobre todo, insta a los poderes públicos o no intervenir en el proceso y no sostener a las industrias ‘viejas’ y llamadas a morir, como el pequeño comercio, la del carbón, la de los toros o la Iglesia Católica, aunque sólo se aplica a las dos primeras.

Hoy publica El País que, según los cálculos de la Unión de Asociaciones Empresariales de la Industria Cultural Española, que se creó tras el anuncio del nuevo IVA por parte del Gobierno en julio, la subida va a costar al cine, el teatro y la música la pérdida de 43 millones de espectadores, además del cierre de un 20% de las empresas y la destrucción de 4.000 empleos directos. Destrucción creadora, amigos, ¿o no suge siempre la luz tras el túnel?, ¿acaso no surgió la prosperidad tras el incendio del monte Abantos? Hoy, los pueblos de El Escorial y San Lorenzo de El Escorial ocupan aproximadamente el doble de espacio que hace una década y eso que el presidente Gallardón juró a contraluz, como Escarlata, que nadie construiría allí.

La subida del IVA y el descenso de la renta disponible (un factor más importante y del que nunca se habla) es probable que tengan un efecto terrorífico en la industria cultural española (afectada tanto por la piratería como por la regurgitación), pero hay que mirarlo con optimismo. Quizá seamos el primer país que se adapte a los los nuevos productos o las nuevas formas de producción y distribución, que no sé por dónde irán (aunque sospecho que habrá que estar atento al gordo cabrón; los medios apenas recogen su proyecto). ¿Trueque, presencia e intercambio directo para eludir el IVA? ¿Obras abiertas y colectivas distribuidas a través de redes y nubes? No sé. Lo que sí tengo claro es que el apocalipsis profetizado por Aute para 2014 no sucederá.

PD: En febrero, publiqué un artículo donde defendía que la primera perjudicada por el ocaso de las descargas iba a ser la propia industria de contenidos, sobre todo, las series. Sin datos, intuyo que no me equivoqué. Me imagino a las productoras rezando para que el gordo cabrón monte algo que les permita triunfar en los lanzamientos de este otoño.

PD2: Sobre el gordo cabrón, un gran artículo de Félix de Azúa.

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