Jesús no fue el primer comunista, sino el primer cristiano, coño

Si es usted comunista en alguna de sus variopintas variantes o simplemente se considera de izquierdas, es probable que se haya encontrado ante esta situación. A punto de degustar un buen plato, un lomo alto de buey alistano, por ejemplo, o a punto de dar el primer sorbo de un buen trago, un Talisker, por ejemplo, alguien viene y suelta ‘muy rojo, pero vives como uno de derechas’. Es necesario deshacer el entuerto. Más, cuando el zangolotino portadista de ABC invita a Gaspar Llamazares a repartir sus pertenencias entre los pobres. La imagen es conocida y de ahí tendremos que partir para resolver la confusión entre cristianismo y comunismo.

El comunismo es una ideología política que, como todas, busca un cambio global, no individual. Por eso, no puede defender la donación de los bienes individuales, sino la redistribución a través de, por las buenas, una estructura de impuestos progresivos o de sistema de expropiación, por las malas. El comunismo, como movimiento político que es, se basa en el colectivo. A través de la organización de un partido se busca conseguir el suficiente número de apoyos para concretar las políticas en leyes que conciernan a una generalidad. No se definen las actitudes individuales de sus miembros porque el comunismo no es una religión; no es redentor, ni ejemplarizante, ni proselitista. El cristianismo, sí. El cristianismo, como religión que es, define las actitudes individuales, incluso las más privadas. El cristianismo sí defiende, por ejemplo, la donación de bienes individuales como método para la propia salvación. No es la única; hay muchas religiones que defienden la caridad. Dentro del comunismo, incluso hay pensadores que la proscriben como método de control social reaccionario.

El libro donde se insta, u obliga, a ser pobre y austero, que no se debe poseer nada y que hay que repartirlo todo no es el Manifiesto del Partido Comunista de Marx y Engels, ni el ¿Qué hacer? de Lenin, ni los Escritos Políticos de Gramsci; ese libro se llama Nuevo Testamento y está incluido en una antología llamada Sagrada Biblia que, según los cristianos, está inspirada por Dios. La persona que defendió el reparto individual de la riqueza y el sentido ejemplatizante de la pobreza se llamaba Jesús y, según los cristianos, era Dios. ABC debería instar, por ejemplo, al Arzobispado de Astorga a repartir su sicav Vayomer y al de Oviedo, B.I. Gran Premiere. O, al menos, a que tributen algo más del 1%. Muy cristiano, pero vives como un pagano, se debería decir al creyente a punto de degustar un lomo alto de buey alistano o un Talisker. Esa es la diferencia. Llamazares trabaja dentro de una organización para que su dinero sea redistribuido a través de mecanismos estatales y se consolide una sociedad justa o, al menos, una sociedad.

PD: Segun Jesús, los miembros de la diócesis de Astorga y Oviedo se están condenando para toda la eternidad al no repartir su dinero. ¿No se creen el mensaje?, ¿qué saben que no cuentan?, ¿es todo trampilla?

2 comentarios sobre “Jesús no fue el primer comunista, sino el primer cristiano, coño”

  1. tarantamocos dijo:

    Bueno, la izquierda también ha jugado a la confusión con este tema, o no te acuerdas del mito del hombre nuevo/mujer nueva, el che guevara, etc, etc.

  2. jorgedioni dijo:

    Es cierto. En algunos momentos, el comunismo (y, sobre todo, el anarquismo) ha jugado a la religión, pero creo que ya hace tiempo que se abandonó.

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