El saco de Roma

Leemos este faldón de Cinco Días:

Monti suprimirá el blindaje en Enel, Eni y TI

El cambio de guardia en Roma ha deparado a la Comisión Europea la agradable sorpresa de que su pugna por suprimir las acciones de oro en la eléctrica Enel (propietaria de Endesa), la petrolera Eni, la aeronáutica Finmeccanica y la operadora Telecom Italia (TI) está a punto de concluir. Las autoridades italianas, según informó ayer Bruselas, están dispuestas a suprimir “en breve” la ley que permite al Estado italiano arrogarse poderes especiales en algunas compañías privatizadas. Ante esa buena voluntad, la CE ha decidido congelar durante un mes la presentación de una denuncia contra esa ley ante el Tribunal de Justicia Europeo, recurso que tenía previsto plantear ayer mismo.

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Bruselas exigió sin éxito el pasado mes de febrero al Gobierno de Silvio Berlusconi que renunciase a esos poderes.

Que completa la información de El País:

El tesoro italiano ha conseguido vender 8.000 millones de euros de letras a seis meses a un interés del 6,5%, casi el doble de lo que tuvo que pagar en la anterior subasta el 26 de octubre cuando el interés fue del 3,53%. Además, ha colocado otros 2.000 millones de euros en bonos a dos años a un interés del 7,8% muy por encima del 2,01% conseguido en la previa.

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La subasta de hoy es el anticipio de la que se celebrará el próximo día 29, en la que el Tesoro italiano tratará de colocar hasta un máximo de 8.000 millones de euros repartidos en bonos con diferentes vencimientos. Entre ellos, un máximo de 3.500 millones de bonos con un vencimiento a tres años. Además, la semana que viene el Tesoro también tratará de colocar hasta 2.500 millones de euros en bonos a once años y hasta otros 2.000 millones de bonos a diez años.

Los tecnócratas no están para arreglar nada, sino para matar la política usando las palabras crisis y consenso. Se sustituye el proceso de toma de decisiones por la acción cuya alternativa se saca de las instituciones para que sea sólo una cuestión de orden público. La principal razón de su llegada es dilatar el final de la crisis de la deuda para movilizar la mayor cantidad de dinero posible (por ejemplo, con el saqueo de empresas nacionales, perdón, operaciones corporativas). El final probable es que alguien diga no pago. No con estas palabras, claro, se llamará eurobonos, cohesión de la deuda, integración financiera o vaya usted a saber. El aventurero Berlusconi podía echar el órdago; Monti, no.

A una crisis de deuda, suele acompañar el saqueo de las empresas (Monti sigue la senda de Ménem). Compras baratas, muchas comisiones. Teniendo el cuenta el porcentaje de la deuda pública, se puede decir que a Italia le van a saquear sus empresas con su propio dinero. Es una cita de El Padrino: ahora me lo va a pagar usted.
La parte del león es España. La crisis de las cajas y la presión financiera general se traducirá en ventas. Es posible que Telefónica o Indra, donde Bankia tiene una buena posición, cambien de manos. Se producirá un reequilibrio en favor del norte, de Alemania y Reino Unido (los grandes poseedores de activos tóxicos financieros), no tanto de Francia, débil por el proceso electoral en curso. La primera está claramente atrás en la nueva economía (donde sí están Telefónica o Indra) y el segundo nunca terminó de digerir el desembarco español (Santander, Ferrovial, Iberdrola o Telefónica).

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