La bolsa de plástico

Yo tengo claro cuándo se jodió todo. Fue cuando aceptamos que nos quitaran la bolsa de plástico para proteger el medioambiente. Después, todo fue coser y cantar. Después, nos quitaron los hospitales, las escuelas, las universidades, las residencias, etc… todo era posible tras haber aceptado la desaparición de la bolsa de plástico. No era la primera vez que los supermercados trataban de cobrar por las bolsas. Lo habían intentado a finales de los 80. Yo vivía en Valladolid y tengo la publicidad en la cabeza: ahorra con los precios, no con las bolsas. Su estrategia fracasó, claro, porque el mensaje se dirigía al cerebro y hablaba de cosas racionales, como precios, dinero ahorrado, porcentajes.

El objetivo es el mismo, ahorrarse la tasa de basuras y cobrar por lo que antes era gratis, pero el centro ha pasado a la emotividad, a hablar de cosas apocalípticas que dan mucho miedo y pena. Pájaros atragantados, focas asfixiadas, delfines moribundos, bosques enteros secándose, glaciares derritiéndose… todo por culpa esa bolsa de plástico que el supermercado te había dado gratuita e inconscientemente desde hacía años. ¿Por qué nadie nos había dicho que esa bolsa que reutilizábamos para la basura era una bomba atómica en potencia?, ¿por qué nos seguían poniendo en las manos un arma tan destructiva? De acuerdo, era cada vez más endeble y ya no era blanca, sino que llevaba publicidad del supermercado pero seguía siendo peor que el detonador termal del Retorno del Jedi. ¿Cuántas tortugas como la de Buscando a Nemo morían cada vez que pedíamos una bolsa para llevar el pan, un cartón de leche y dos yogures?

Afortunadamente para nosotros, el planeta y el futuro de nuestros hijos, los supermercados, que son más responsables que los ciudadanos, decidieron comenzar a cobrarnos las bolsas (cobrar por lo que era gratis, ¿les suena?) u ofrecernos otras más resistentes (cobrar más por mejor servicio, ¿les suena?) que, por nuestra mala cabeza, siempre se quedan en casa cuando compramos el pan, un cartón de leche y dos yogures.

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