No habrá otro Espartero

Así es como muere todo; no con un estallido, sino con un silencio. Durante años, se ha pensado que Eta desaparecería en medio de un fuerte estruendo mediático, una descomunal algarabía social y una gran conmoción política. Se creía que quien gestionase la paz tendría inmensos réditos electorales y, se decía, que su estatua competiría con la de Espartero, el gran pacificador del XIX. Lo más probable es que no sea así. Eta desaparecerá con un silencio.

El estruendo mediático y la algarabía social necesita puesta en escena y Eta ha ido desapareciendo poco a poco. Los sacrificios de los proyectos colectivos generacionales no caben en la sociedad de los proyectos individuales inmediatos. Las naciones, como las religiones, existen cada vez menos fuera de la puesta en escena. Conservan el calendario de los días de fiesta pero ya no ordenan el universo ni la casa de cada uno.

También hay razones más particulares. La estatua del pacificador necesita memoria social e histórica y carecemos de ambas. La ausencia de la primera es un signo de de los tiempos; la obsolescencia programada no sólo afecta al uso de las cosas, sino a cómo pensamos que vamos a usar las cosas. La ausencia de la segunda es una decisión. Somos una sociedad que ha hecho del olvido uno de sus pilares. Durante muchos años, nos han dicho que la concordia, la convivencia y la paz se basan en puntos finales sin retrovisor y Eta tendrá su punto final sin recuerdo para las victimas. Hay que olvidar, hay que perdonar. Mirar atrás es rencor, reabrir heridas, buscar venganza. Millán Astray es hijo predilecto de A Coruña por el mismo discurso que Vicente Nazabal lo es en Etxarri-Aranatz. Es lo que hemos elegido.

PD: El fuerte estruendo, la descomunal algarabía y la gran conmoción será a posteriori. Eta es uno de los pilares de eso que llamamos España que, como todo lo colectivo, es una construcción de adversarios. La sombra de la violencia siempre ha servido (y sirve aún) para cualquier enroque. Habrá que crear un nuevo adversario.

Deje un comentario