Creerse dioses, ser personas

El mensaje es sutil pero claro. Leo en El País:

Fue un alegato implícito, sin recurrir directamente a los conceptos concretos que quería criticar. Pero el mensaje quedó dicho. Benedicto XVI aprovechó el acto de bienvenida de los asistentes a la Jornada Mundial de la Juventud para arremeter —aunque sin nombrarlos— contra el aborto y la eutanasia. Ante los cientos de miles de jóvenes que abarrotaron la madrileña plaza de Cibeles en la tarde de ayer para aclamarlo, el Pontífice se refirió a los que “creyéndose dioses” desearían “decidir por sí solos qué es verdad o no, lo que es bueno o es malo, lo justo o lo injusto (…), quién es digno de vivir o puede ser sacrificado en aras de otras preferencias”. Después animó a los asistentes a no sucumbir a esas “tentaciones”. Porque conducen “a una existencia sin horizontes”, a “una libertad sin Dios”.

El problema no es la vida. Si fuera la vida, también serían citados el terrorismo económico, religioso o político, la guerra o la pena de muerte. Pero el problema no es la vida, sino la persona, su autonomía o sumisión. Si fuera la vida, se excomulgaría a los miembros del IRA o de ETA (no conviene molestar a dos mercados fieles, irlandés y vasco), a los que participan en acciones bélicas o en la pena de muerte. El problema sigue siendo el mismo que hace más de dos siglos, cuando Kant escribió:

La ilustración es la salida del hombre de su minoría de edad. Él mismo es culpable de ella. La minoría de edad estriba en la incapacidad de servirse del propio entendimiento, sin la dirección de otro. Uno mismo es culpable de esta minoría de edad cuando la causa de ella no yace en un defecto del entendimiento, sino en la falta de decisión y ánimo para servirse con independencia de él, sin la conducción de otro.

El problema, como dijo el Obispo de Solsona en la SER esta semana, es conseguir que la gente acepte a dios como guía de su proyecto de vida; lo dicho: autonomía de pensamiento o sumisión. Atreverse a pensar o refugiarse en sistemas de pensamiento cerrados.
PD: La prensa de la CEDA (El Mundo, La Vanguardia, ABC, La Razón o La Gaceta) compiten en sumisión. Unos, por mercado; otros, por convicción.

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