La red de nubes / La nube de redes

Y ocurrió que éso se descargó en medio de la calle, en medio de la realidad, en medio del sistema (operativo, claro) e instaló su red de nubes, su nube de redes. No estaba claro lo que era éso: si era un virus, un troyano, un juego, un programa o un sistema operativo; si era el pasado o el futuro. No cabía en ninguno de los cajones en los que los restos de la sociedad sólida coloca la realidad tras trocearla. Había causas pero no había porqués. No había organizaciones, objetivos, mensajes o líderes. Tampoco se ajustaba a ninguna de las olas que usaba la sociedad líquida para amalgamarse y mojar los pies de la sociedad sólida. No había licuefacción. No había iconos, eslogans, imágenes o canciones, algo para poner en una camiseta. Sólo una red de nubes, una nube de redes.

Nadie entendió que lo importante no era lo que significara o lo que proyectara, sino que había sucedido y había sucedido así. La red rodea a los intermediarios y establece conexiones directas; la red sitúa a todos los elementos en el mismo plano y los hace necesarios pero no imprescindibles. La nube es el territorio; las cosas ya no necesitan estar presentes para existir. La agenticidad no sirve; no hay un mensaje, una institución o un líder que hundir. La taxonomía, tampoco porque puede atraparse el agua y el polvo pero el aire siempre se escapa. Ni siquiera la coacción.

Tras dos semanas, éso volvió a subirse a su ftp y borró las cookies de la calle.

Próximamente, en una dimensión paralela:

red

1 comentario sobre “La red de nubes / La nube de redes”

  1. Hugo M.M. dijo:

    Está escribiendo usted una colección muy interesante.

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