¿Por qué corren?

Todos los analistas olvidan uno de los mayores parecidos entre los años 20-30 y la actualidad: el auge del deporte. En esos años, se crearon buena parte de los clubes deportivos, las competiciones nacionales e internacionales y la actividad física se coló en la educación y en la vida diaria. No sé cuál fue la relación con la crisis económica y los totalitarismos porque no creo mucho en las líneas (causa-efecto), sino en las esferas (cosas que se retroalimentan) pero hay algo poco democrático en la tabla de gimnasia, la competición, la disciplina y el culto al esfuerzo. De casi todos los dirigentes mundiales, salvo de los que quería ridículo (como Merkel), tenemos imágenes haciendo deporte (ojo, el deporte colectivo, el atletismo, ha sustituido a los clubes). El último, Mas, de quien nos dice La Vanguardia que se hace 54 piscinas con sólo dos avellanas en el estómago (el resto del artículo es aún más felliniamente hagiográfico con frases del tipo: Y es en casa donde las emociones encuentran su parpadeo de libertad, robado a la contención autoimpuesta).  Y, tras la piscina, vuelve a casa sin ducharse.

PD: Es interesante el poder electoral de la palabra cambio y será interesante ver lo pronto que se agota.

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