La España de los transformers

Manolo Portela me envía un escrito que una serie de empresarios y personalidades ha dirigido al Rey manifestándole su preocupación por la situación de España. Se trata de un compendio de desfachatez difícilmente superable, así como un gesto providencialista y poco democrático.

Estas son algunas de las conclusiones del escrito. Como lo han bautizado Transforma España, llamaremos a los firmantes transformers.:

-En España no existe separación de poderes, los políticos controlan el poder judicial. No hay una verdadera democracia. Los políticos no dan la talla.

Claro. Los transformers saben que los políticos controlan el poder judicial porque, cuando tienen que acudir ante la justicia, llaman por teléfono a esos políticos para que el tema prescriba o sea sobreseido. Consulten el caso Alierta o los diversos procesos sobre paraísos fiscales que han tenido los directivos de los bancos. Pero los políticos no sólo controlan la justicia, también la empresa. Muchos de los transformers, comenzando por Alierta, deben su puesto a la política. Otros, como Entrecanales, un buen montón de pasta por la operación Endesa.

-Cuanto más complicados son los problemas que ha de afrontar el país, menor es la capacitación de quienes tienen el poder. Aplicable al presidente del Gobierno, pero también a la oposición. Líderes mediocres.

¿Quién es un buen líder?, ¿hay buenos líderes?, ¿cómo han llegado ellos a dirigir sus empresas?, ¿hay que exigir una capacitación a los cargos públicos y a los presidentes de empresas?, ¿cuál?

-El sistema educativo es tercermundista.

No. El que es tercermundista es el sistema laboral. Los transformers del escrito pagan en sus empresas 800 euros al mes en contratos de obra y servicio a los licenciados superiores, ingenieros incluidos. No esperaran que la gente se mate a estudiar para cobrar esa cantidad. Desde siempre, la gente se esfuerza para mejorar dentro de un proyecto de vida; si la única perspectiva es ir tirando, no cabe el esfuerzo ni el trabajo bien hecho, sino las ñapas.

-La sociedad española tiende a la sumisión, se somete a cualquier demagogo indocumentado.

Claro que tiende a la sumisión. Si no, ¿cómo podrían conseguir que licenciados superiores, ingenieros incluidos, firmen contratos de obra y servicio por los que perciben 800 euros al mes? ¿Y quién es un demagogo indocumentado? Hay que dar nombres.

-El indicador “valor-país” (competitividad, sostenibilidad, influencia, bienestar, calidad de gobierno y economía) creció entre 1997 y 2007. A partir de 2007 se ha producido una fuerte caída, y en 2009 bajó a niveles de 1997: diez años perdidos en sólo dos. Para 2020 esa magnitud será la mitad que en 2009.

Sí, es que ha habido una crisis global. La mayoría de las empresas que presiden han perdido valor. Algunas, como el grupo Prisa de Ignacio Polanco, casi todo su valor.

-Si las cosas se hubieran hecho correctamente, el valor-país sería seis veces mayor. Se ha llegado a una España poco atractiva, que ha perdido posiciones en todos los indicadores.

¿Qué país, exceptuando los emergentes, ha ganado posiciones?, ¿quién ha hecho las cosas bien?, ¿qué habría que haber hecho?, ¿lo hicieron ellos en sus empresas?, ¿tienen alguna idea, aparte de echar a la gente y reducir sueldos? 

-Necesidad de un cambio de sistema electoral, para evitar la dictadura de la partitocracia que suponen las listas cerradas y bloqueadas. Ir a un sistema de elección más directa. Un sistema proporcional que corrija el excesivo poder que tiene las minorías nacionalistas.

Dan lecciones de todo pero los transformers no saben matemáticas básicas. Los partidos nacionalistas tienen exactamente la representación proporcional de sus votos. Lo que no la tienen son PP y PSOE, sobrerrepresentados, e IU y UPD, infrarrepresentados. Un sistema proporcional daría entrada en el parlamento a más formaciones, varias de ellas, nacionalistas. El Senado no tiene listas cerradas y el número de electores que hace uso de la capacidad de modificar el orden es insignificante. ¿Qué sistema electoral proponen? La elección directa significaría aumentar la cuestión territorial como base de la política, lo contrario de lo que parece que se pretendía. No es una contradicción; es el problema de repetir los tópicos de siempre.

-Clarificar el modelo autonómico, acabar con la duplicidad de administraciones. Inmanejable un Estado con diecisiete comunidades, más de 8.000 ayuntamientos (en su inmensa mayoría, menores de 50.000 habitantes), diputaciones, cabildos… Y 4.000 empresas públicas donde domina el oscurantismo en sus cuentas.

Pues EEUU, que tiene 51 estados, no se ha hundido. El estado autonómico ha sido el modelo de los mejores años de nuestra historia, los de más estabilidad política y social y de más crecimiento. Puede ser una coincidencia pero es muy probable que no lo sea. ¿Cómo se articula esa apuesta por la recentralización? Los transformers aplican la misma política que en sus empresas, los bandazos: de la compra de inmuebles a los alquileres, de la gestión propia a las subcontrataciones.  

-El Estado carece de instrumentos de control y corrección, no sabe lo que gastan las autonomías ni cómo.

Y sus empresas bien que lo disfrutan. Totalmente de acuerdo. Control del gasto público y potenciación de los organismos de competencia y defensa del consumidor para evitar, por ejemplo, la sobretarificación de las telecomunicaciones, las comisiones impropias de la banca o los acuerdos en el precio de los combustibles.

-Hace falta consenso entre los partidos en: educación, ciencia y energía. Que sean pactos estables y de largo plazo. Pero la evolución en España tiende a lo contrario.

No vale hablar en general. Hay que recordar que, tras meses de negociación y con un acuerdo casi cerrado, el PP decidióno firmar el pacto de la energía para poder acusar al Gobierno de subir la luz.    

-Pérdida de confianza en el Tribunal Constitucional y en el funcionamiento de la justicia.

Una de las razones de la pérdida de confianza en el funcionamiento de la justicia es que cualquier español sabe que, si cualquiera de los transformers tiene algún problema legal, su causa será sobreseida o el delito habrá prescrito. No hay nada más destructivo que la impunidad y los transformers son impunes. Nada se dice, por ejemplo, de la cuestión fiscal. Un gran problema es que el ingeniero que cobra 800 euros con contrato de obra y servicio paga más impuestos que la mayoría de los firmantes; entre ellos, está Goirigolzarri, el hombre que se llevó 54 millones de euros de indemnización cuando dejó el BBVA. Sería necesaria una reforma fiscal para evitar estas islas de impunidad.     

-España pierde posiciones en todos los indicadores, la situación es peligrosa y preocupante para el futuro de los españoles y para la posición de España en el mundo.

La situación es peligrosa en general y, siendo defraudar, el Rey nada puede hacer. Ni este ni otro. Ni Aragorn de Góndor.

Es probable, además, que la cosa vaya a peor. En global; claro, el que piense que los países son sistemas cerrados no sabe en qué mundo vive. Las reformas que se están aplicando son las de siempre: facilitar y abaratar el despido, precarizar el empleo, reducir los sueldos, aumentar los impuestos indirectos, reducir ayudas sociales y privatizar todos los servicios públicos. Son políticas que destruyen países porque se cargan la clase media y sus conceptos anejos, como estabilidad o predictibilidad, y crean sociedades en archipiélago: clase financiera, clase directiva, clase funcionarial (los únicos con contrato estable y no necesariamente público), clase precaria y clase mísera.  

La destrucción del tejido social gracias a esas políticas convergerá con esa idea de que hace falta un liderazgo fuerte, con la política espectáculo y el descrédito de la justicia para ofrecernos el futuro modelo gubernamental: el populismo autoritario bufo. Sarkozy o Berlusconi son sólo aperitivos.  

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