Palin TV

Hace un par de años, decíamos que:

Obama TV / Palin TV / Revilla TV

Un año de estos, el asesor de algún candidato estadounidense dará el paso y creará un canal que retransmita 24 horas la vida de su asesorado. La preparación de los discursos, las escenas familiares, los momentos de euforia, de debilidad, de ira o de cansancio. Todo. Un fuera de plano para cuando vaya al baño que nos permita recoger si canta, lee, se masturba o habla con el vecino de mingitorio; un desenfocado para las escenas í­ntimas con su pareja donde también se podrí­a distorsionar el audio para no ofender a los colectivos familiares. El lenguaje no resultará extraño ya que, desde hace diez años, siempre ha habido uno o varios formatos de telerrealidad en los primeros puestos de audiencia en todos los paí­ses occidentales.

El primero que lo haga situará el debate; si sólo lo presenta como espectáculo para ganar popularidad, se expone a recibir desprecios pero si lo presenta como un derecho de los electores y contribuyentes, ganará la partida y obligará a los demás a seguir sus pasos. De ‘queremos saber cómo es’ a ‘necesitamos saber cómo es’ hay muy poca distancia. Ya podrí­an estar en marcha, como prueba, Obama TV o Palin TV o Revilla TV, por ejemplo, dándomos la trastienda de su campaña. Estos dos últimos son puros personajes de reallity. Palin TV nos mostrarí­a las charlas entre madre e hija embarazada para preparar la boda o las conversaciones entre madre e hijo en Iraq. La experiencia televisiva nos ha demostrado que la emotividad en estado puro (en las primeras ediciones, antes de que el programa crezca y necesite el cinismo para sobrevivir) es imbatible. Ánimo.

PD: Ya no hay proyectos, sino sólo personas, he leí­do, no se habla de lo que van a hacer, sino de cómo son. No, ni siquiera hay ’sólo personas’, sino personas haciendo de actores con necesidad de tener un carácter que resulte atractivo y una historia que sea interesante. Ya no hay polí­ticos, he leí­do, se venden productos. Tampoco. En la sociedad de consumo ya no se venden productos, sino marcas y todas las marcas polí­ticas pueden tener los mismos proveedores.

Y ayer (¡coño!) leímos:

Sarah Palin protagoniza un reality para dejar claro que será candidata en 2012

‘Sarah Palin’s Alaska’ muestra que a la musa del Tea Party tiene problemas mundano: le cuesta controlar a su hija adolescente y odia a su vecino

El sentimiento, la clave es el sentimiento.

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