Telefónica aplaza el apocalipsis del iPhone

Hace un mes, Antonio Ruiz del Árbol escribía en Cinco Días:

El consejero delegado de Telefónica, Julio Linares, aseguró ayer que las tarifas planas de acceso a internet sin límites ponen a las redes de internet al borde del colapso, especialmente en servicios celulares, ya que el 5% de los clientes con móviles inteligentes ocupa el 75% de la capacidad. Linares hizo esta declaración en el transcurso del XXIV Encuentro de las telecomunicaciones que la patronal del sector Aetic celebra todos los años en Santander.

Julio Linares, durante su intervención en el encuentro, aseguró que las redes móviles de telecomunicaciones están al borde de la saturación tras la explosión del uso de los teléfonos móviles inteligentes para el acceso a internet. Explicó que el principal problema al que se enfrenta el sector en esta coyuntura es “el desacoplamiento que existe entre el crecimiento del tráfico, el coste de la red y los ingresos que genera”.

El objetivo de la predicción era conseguir el caldo de cultivo adecuado para la creación de una red de dos velocidades.
Hoy, escribe Inés Abril en Cinco Días un cambio de idea:

Telefónica alerta en un documento presentado ante el Ministerio de Industria de que los elevados crecimientos actuales sólo durarán hasta 2014. Cuatro años después, en 2018, el negocio se estancará o, incluso, podría descender. […]

“A partir de un determinado momento, que podemos situar no más lejos de 2018, los crecimientos serán reducidos, propios de un servicio maduro”, escribe la compañía. Su razonamiento es que el internet móvil de 2009 está a la altura de la banda ancha fija de 2004 en penetración -4,2 datacards por cada 100 habitantes en 2009 frente a 5,3 líneas de internet por cada 100 habitantes en 2004- y crecimiento -subida del 36% en banda ancha fija en 2004 frente al 35% de los servicios de datos móviles ahora-. “A la vista de estos datos, lo más lógico sería suponer un crecimiento alto para la banda ancha móvil, del entorno del 25%, entre 2011 y 2014, que luego descendería hasta estabilizarse o incluso caer a partir de 2018″, concluye la operadora.

La clave la da el propio artículo:

La operadora busca convencer al ministerio de que no puede valorar las frecuencias de móvil que se van a licitar con una vigencia hasta 2030 con los ritmos de crecimiento de ingresos actuales, porque el precio que les tocaría pagar, ya sea en impuestos o en pago directo, en caso de subasta sería disparatado.

Lo raro es que no recuerde la primera predicción y que no haya preguntado por el cambio.

Lo raro es que los medios recojan predicciones de las empresas.

Lo raro es que los medios recojan predicciones y no hechos.

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