Entre el piolet de Ramón Mercader y las banderitas del Supermartes

Aquí se dijo una vez, y se mantiene, que las dos grandes tradiciones políticas españolas eran el Movimiento y el PCE, de lo que se deduce que todo proceso de democracia interna no será bien recibido. Cosas como las primarias ponen de los nervios a todo el mundo porque, tanto en una tradición como en otra, los procesos de selección natural se basaban en la defenestración del contrario; a un consejo de administración del INI, en el caso del Movimiento, mientras que el PCE proponia un cambio de aires que podía ir desde Siberia a Bucarest o al más allá. En el marco mental de la política española, está claro que el electorado, benévolo con la corrupción los incumplimientos, es despiadado con la división interna.  

Una inoportuna tendinitis que me impide correr me permite recuperar El Ala Oeste y, sentado en el sillón con una bolsa de hielo en la rodilla izquierda, pienso que ese marco mental necesite una revisión. Para la gente de menos de cuarenta años, el proceso de selección interna, ¿está más cerca del piolet de Ramón Mercader o de las banderitas que ondean en el Supermartes? No lo sé -yo, ambos- pero prometo pensar en ello cuando pueda volver a correr. De entrada, tengo claro que este proceso dará al PS de Madrid la relevancia mediática que no tienen porque la prensa de Madrid sufre la paranoia de que se lee en toda España.

PD: Si yo fuera el asesor del Presidente, además de cagarme en todo por el nuevo lío en el que se ha metido, trataría de darle la vuelta al actual relato señalando que, gane quien gane, tendrá una popularidad y una legitimidad interna de la que no ha dispuesto ningún candidato por Madrid. También, para la militancia, trataría de evocar el proceso americano recordando siempre el Obama-Hillary, del que destacaría que ahora ambos trabajan juntos (el Zapatero-Bono es un ejemplo más cercano y, por lo mismo, menos aconsejable; todo el mundo tiene información propia y no se puede idealizar). Y, por último, pondría el foco en el bloque de la derecha con mensajes claros:

  • Rajoy tiene miedo de la democracia. Recordaría el pecado original de Rajoy, el dedo de Aznar, contrapuesto al congreso ganado por Zapatero. Este argumento tiene un corolario divertido, Rajoy tiene miedo de la democracia porque siempre pierde, y otro demagógico, Rajoy tiene miedo de la democracia porque a la derecha no le gusta la democracia.
  • Rajoy no toma decisiones. Zapatero ha tomado una decisión y respetará la de los militantes pero Rajoy tiene que tragarse a Camps en Valencia cuando quería poner a Rita Barberá y lo que decida Cascos en Asturias. Rajoy sólo mira y espera que las cosas pasen.

Y trataría de que mis tertulianos más afines se preguntarán dónde está la campaña lanzada por Proteo Jota Ramírez hace un par de años para pedir primarias dentro del PP.

1 comentario sobre “Entre el piolet de Ramón Mercader y las banderitas del Supermartes”

  1. viul dijo:

    veo que por estos lares tambien se lee a lakoff

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