Periodismo snap-shot y periodismo cum-shot

Hace tiempo, los ajos viejos siempre repiten, se me ocurrió la idea de periodismo snap-shot y periodismo cum-shot para explicar la diferencia entre el periodismo-periodismo y el periodismo-basura. Snap-shot quiere decir panorámica, una foto amplia que nos muestra un momento preciso; un hecho situado dentro de un contexto, que es la aportación que debe hacer el periodismo para ser importante o, mejor dicho, para ser. Parar, retroceder dos pasos, mirar hacia atrás y hacia afuera y situar el hecho dentro del contexto. Cum-shot es como se conoce en pornografí­a a la escena en la que el tipo eyacula; puede hacerlo de muchas manera y en muchos sitios pero lo importante es que se vea, aunque el pene sea de otro actor porque el tipo ya no puede más. Importa el momento, da igual todo lo demás.

Explicar que un hombre mordió a un perro; es periodismo cum-shot, es España Directo. Estamos aquí­, ahora, ha pasado esto, vamos a hablar con el que mordió, con el dueño del perro mordido y con varios testigos, amigos de uno y de otro, claro. Periodismo snap-shot es hacer que esa historia concreta se sitúe dentro de un contexto más amplio: ¿se muerde mucho?, ¿más o menos que antes?, ¿cómo se reparten las mordidas por comunidades y dentro de la UE?, ¿cómo puede evolucionar esta cuestión? No nos interesan ni protagonistas ni testigos porque sólo son ruido. La fí­sca explica que la entropí­a aumenta con la temperatura; a más calor, más ruido.

La panorámica está perdiendo su sitio frente a la corrida. Lo primero, porque el coste tiempo-dinero. La panorámica requiere documentarse y reflexionar y ambas cosas requieren tiempo y dinero. Dentro de la lógica del hecho, no se puede tener a alguien buscando información sobre un tema para presentarlo varios dí­as después, cuando ya ha perdido actualidad. La corrida sólo requiere alguien con un brazo firme y buena punterí­a para apuntar donde requiera el director.

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