Usos de la posmodernidad: la desfachatez

Leemos hoy en El Paí­s:

JOSí‰ MARíA LASSALLE Portavoz popular de Cultura del PP en el Congreso

La defensa en Internet de la propiedad intelectual necesita medidas legales consensuadas y eficaces, que busquen un equilibrio entre la protección de los derechos de los creadores y el disfrute en libertad de los derechos de los internautas [¿Cuáles son? Seguro que está a punto de decí­rnoslo]. Se echa de menos un ejercicio de liderazgo por parte del Gobierno [Por supuesto; ahí­ está el hueco que deberí­a ocupar el PP diciéndonos qué medidas aplicarí­a]. España tiene que dar seguridad jurí­dica a sus industrias culturales y de contenidos [perfecto pero ¿cómo?]. Sólo así­ podrá rentabilizar sus oportunidades. Debe hacerse con luz y taquí­grafos [consenso, eficacia, equilibrio, liderazgo, seguridad jurí­dica, luz y taquí­grafos. Si tiene barba, San Antón y, con tetas, la Purí­sima] y, en su caso, con medidas legales que, si implican sanción para los infractores de la propiedad intelectual, sean adoptadas judicialmente. No se puede defender la propiedad intelectual por la puerta falsa de una intervención administrativa [por fin algo concreto. No tengo ninguna idea pero estoy en contra del Gobierno en lo que todo el mundo está en contra del Gobierno].

El problema es que ese algo concreto choca con las medidas que su partido aplicó cuando estaba en el gobierno:

El primero en intentarlo fue el PP, en 2001, con su LSSI (Ley de Servicios de la Sociedad de la Información). El Ministerio de Ciencia y Tecnologí­a facultaba a una ambigua “autoridad competente” a clausurar páginas sin la intervención de los jueces. El PP explicó entonces que lo que intentaba era encontrar un mecanismo rápido para cerrar las web donde se refugiaban terroristas y pederastas.

Y con lo que su partido aprobó hace pocos dí­as en el Parlamento Europeo:

La UE da luz verde definitiva a cortar internet sin orden judicial previa

La Eurocámara aprueba por una mayorí­a aplastante el ‘paquete telecomunicaciones’, que entrará en vigor en diciembre.

(…)

De una opinión radicalmente contraria es Pilar del Castilo, ex ministra y eurodiputada del PP, que fue una de las impulsoras del Paquete de Telecomunicaciones: ”Tenemos finalmente un marco regulatorio que establece unas bases muy adecuadas para poner el desarrollo de Internet, de la sociedad digital y de la economí­a digital en el frontispicio de nuestros objetivos”. En su opinión, “la reforma protege bien a los consumidores, favorece sus derechos y, también, da seguridad a los inversores”.

La posmoderna posibilidad de reinvención se confunde con la desfachatez.

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